Una ovación y listo: ¡pechos libres como el mar! ¿Imposible? Ya no. Existe un sujetador que se desata con el sonido de las palmas y fue creado por Randy Sárafan, un artista hacke que se inspiró en modelos de ropa interior electrónica que vio en bazares sirios.
El sujetador ,que se llama Clap-off Bra, lleva baterías y utiliza un electroimán que se controla con un interruptor que se activa cuando alguien aplaude.