Siria pone fin a ley emergencia
BEIRUT.-El gobierno de Siria aprobó ayer la derogación del estado de emergencia vigente durante casi medio siglo en el país, aunque la oposición describió la medida como un intento del presidente Bashar Assad de aparecer como reformista y perpetuarse en el poder.
El fin del estado de emergencia era una de las demandas principales de los manifestantes antigubernamentales al régimen autoritario de Assad, pero la situación podría virar hacia una etapa de mayor volatilidad política debido a las posturas de ambas partes.
El gobierno de Assad exige el fin de las movilizaciones, pues considera satisfecho el reclamo de los manifestantes y éstos podrían elevar sus pretensiones, como la salida del poder de Assad.
Queremos libertad, exclamaron miles de personas en la ciudad de Daraa, en el sur, y en la localidad costera de Banias, según testigos.
Un prominente escritor sirio, Yassin haj Salé, quien estuvo encarcelado 16 años debido a sus vínculos con un grupo a favor de la democracia, afirmó que la derogación del estado de emergencia era una maniobra de Assad para ganar tiempo.
Con el estado de emergencia, las autoridades tienen facultades sin límite para la vigilancia y la realización de arrestos.
Básicamente lo que las autoridades dicen al pueblo es que ya cumplimos sus demandas, ya váyanse a sus casas, caso contrario lo lamentarán, dijo Salé por teléfono a The Associated Press desde Beirut.
La verdad es que nada cambiará.
El gobierno anunció el fin del estado de emergencia al que se ha vilipendiado horas después de que las autoridades hicieran una exhibición de fuerza.
Efectivos de seguridad irrumpieron en una plaza que ocupaban manifestantes en Homs, la tercera mayor ciudad de Siria.
En una advertencia severa emitida por televisión, las autoridades exigieron a los manifestantes que den marcha atrás a sus movilizaciones.
El mensaje tipo ultimátum al parecer implica que el fin del estado de emergencia no supone una aminoración de las acciones cada vez mas severas contra los opositores al régimen.
El gobierno de Assad describe al movimiento de protestas como una insurrección armada y un oportunismo de los extremistas islámicos para hacerse del poder, descripciones que podrían aprovechar las autoridades para justificar la persistencia de la represión.
Assad solicitó la semana pasada a su gabinete que levantara el estado de emergencia, el cual ha estado vigente desde que el Partido Baath, al que pertenece, asumió el poder en marzo de 1963.
Assad dijo que la medida ya no daría motivos para que los manifestantes continúen sus movilizaciones.
La derogación del estado de emergencia podría servir a Assad de pretexto para reprimir próximas marchas o congregaciones antigubernamentales.
Según un despacho de la agencia noticiosa oficial siria, SANA, el gabinete también aprobó la desaparición de la corte de seguridad del estado, la cual se ocupaba de los juicios a los presos políticos, y dio luz verde a una nueva ley que permita las manifestaciones pacíficas con autorización del Ministerio del Interior.
Los cambios necesitan la aprobación del parlamento, pero no se vislumbran objeciones durante la sesión legislativa prevista para el próximo 2 de mayo.
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