Damasco.-El presidente sirio, Bashar Asad, confirmó ayer que ha aceptado el plan del enviado especial de la ONU, Kofi Annan.
La iniciativa insta al cese de la violencia después de un año, pero no exige la salida del poder del dictador.
Siria, como parte de su estrategia para salir de la crisis, aceptó la misión y no escatimará esfuerzos para llevarla a cabo, aseguró Asad en un mensaje dirigido a la cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) en Nueva Delhi.
Según la agencia Sana, el dictador aprovechó para hacer un llamamiento a los países que apoyan con dinero y armamento a los grupos armados y que desistan de la practica.