SIP conoce acoso a libertad expresión
La creación de una arquitectura legal para debilitar el funcionamiento de los medios de comunicación, el descrédito verbal, el acoso judicial y las agresiones en contra de los periodistas son algunos de los denominadores comunes contra la libertad de prensa que se observan en varios países de las Américas, según las conclusiones a las que arribó un foro que organizó la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el Bloque Venezolano de prensa (BVP) en Venezuela el 18 de septiembre.
Representantes de asociaciones mundiales y regionales dedicadas a la libertad de expresión, así como varios periodistas venezolanos que analizaron el creciente autoritarismo del gobierno, temen que en el futuro los medios opten por mayor una complicidad del silencio y la autocensura como métodos de protección.
Sin embargo, las conclusiones también recabaron voces de aliento para resistir los embates del poder.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, del diario estadounidense San Antonio Express-News, dijo que debemos enfrentar las amenazas con la fuerza de la palabra; y con la fe y la confianza de que la democracia va a hacer que todo sobreviva.
En ese sentido, el presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón, y el segundo vicepresidente de la organización, Gonzalo Marroquín, de los diarios colombiano El Tiempo y el guatemalteco Prensa Libre, respectivamente, coincidieron en que podemos confirmar que lo que percibíamos es una realidad: las políticas represivas contra la libertad de prensa se están replicando de país en país.
Por ello, pidieron unir esfuerzos para que el derecho del público a estar informado no sea pisoteado, reclamar tolerancia al disenso y seguir haciendo periodismo de calidad, como valores indispensables para la democracia.
El foro contó con un espacio especial para debatir el futuro de la libertad de prensa en Venezuela, donde cerraron en un solo día 32 emisoras de radio y se preparan para cerrar 208 más en la predecible eliminación radical de toda libertad de expresión.