Siguen los Ruidos Globales
Ya habíamos escrito acerca de los ruidos que emanan de la economía global, protestando por situaciones difíciles de manejo de déficits presupuestarios, incumplimientos con la deuda pública, y hasta de los ejercicios de control cambiario que ejercen muchas naciones, como mecanismo de promoción de su actividad exportadora, y por ende del desarrollo económico.
China, cuyo tipo de cambio está subvaluado respecto al dólar, y por ende respecto al euro, sorprendió los mercados optando por una mayor agresividad de su política monetaria para frenar un sobrecalentamiento de su economía.
El alza de tasas para depósitos y préstamos, tiene como objetivo enfriar un crecimiento que está oscilando entre el 10 y el 11 por ciento anual.
Otro fenómeno que provoca disturbios en los mercados globales, es el traslado de capitales golondrinos, de rápido movimiento, entre diferentes mercados, procurando aprovechar el movimiento de las tasas cambiarias entre monedas y mercados de diferentes países.
Es así como Brasil se ha visto necesitado en aplicar un nuevo aumento al impuesto sobre operaciones financieras, que grava las rentas producidas por estos capitales, procurando frenar la especulación.
Afortunadamente, nuestro país logró que el FMI le aprobara una nueva carta de intención, con lo cual espera le ingresarán unos US$ 943 millones de préstamos con el propio Fondo Monetario, el Banco Mundial, Banco Interamericano, y en un monto menor, del pago de la Refinería y otras inversiones extranjeras.
Se presume que estos recursos, junto a un aumento del tipo de interés básico del Banco Central, frenarán el alza en el tipo de cambio del peso respecto a otras monedas duras, principal barómetro político del éxito de las políticas económicas de la nación.
Se espera que con estas dos disposiciones, el país se mantenga alejado de los ruidos que afectan la economía global.