La sequedad vaginal puede estar relacionada con cambios hormonales, embarazo, lactancia, medicamentos, perimenopausia y menopausia sin que necesariamente indique falta de deseo o atracción sexual.
Hablar de salud sexual suele llevar la conversación hacia la prevención de infecciones de transmisión sexual y embarazos no planificados, pero el bienestar, la comodidad, la ausencia de dolor y el disfrute también forman parte de una vida sexual saludable.
Dentro de esos aspectos se encuentra la lubricación íntima, que puede variar de una mujer a otra y experimentar cambios durante diferentes etapas de la vida.
La disminución de la lubricación puede producir molestias durante las relaciones sexuales y, en ocasiones, interpretarse erróneamente como una señal de menor interés sexual.
Sin embargo, existen diferentes factores físicos y hormonales que pueden influir en ella.
¿Por qué ocurre?
Los cambios hormonales asociados al embarazo y el posparto, la lactancia, determinados medicamentos, la perimenopausia y la menopausia figuran entre las situaciones que pueden relacionarse con la sequedad vaginal.
El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) explica que alrededor y después de la menopausia la disminución de los niveles de estrógeno puede provocar que los tejidos vaginales se vuelvan más delgados, secos y menos elásticos.
Como consecuencia, algunas mujeres pueden experimentar irritación, ardor o dolor durante las relaciones sexuales.
Frente a estas molestias, los lubricantes pueden contribuir a disminuir la fricción y hacer más cómoda la actividad sexual. ACOG los incluye entre las alternativas de venta libre que pueden utilizarse ante la sequedad vaginal y las molestias durante las relaciones.

Romper el tabú
Pese a su utilidad, el uso de lubricantes continúa rodeado de prejuicios y puede asociarse equivocadamente con dificultades en la relación o falta de excitación.
Desde una perspectiva de bienestar sexual, su función es ayudar a reducir la fricción y favorecer la comodidad.
En República Dominicana, Prudence incorporó recientemente una línea de geles y lubricantes íntimos a base de agua como parte de una estrategia con la que busca ampliar la conversación sobre el cuidado sexual más allá del uso del preservativo.
Alan Vera Vásquez, director de Mercadeo de la marca, explica que los productos están dirigidos a disminuir la fricción y las molestias asociadas con la sequedad vaginal. Son compatibles con preservativos de látex y están disponibles en las principales cadenas de farmacias del país.
“Protegerse es fundamental, pero también lo es poder hablar de comodidad, placer, comunicación y conocimiento del propio cuerpo”, señala Vera.
Normalizar estas conversaciones permite entender la salud sexual desde una perspectiva más amplia, en la que prevenir riesgos continúa siendo fundamental, pero también importa reconocer y atender aquellas situaciones que pueden provocar dolor o incomodidad durante la intimidad.
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