Miércoles, 18 de septiembre, 2019 | 2:11 pm

Sepultan restos de niña falleció tras pelea a la salida de la escuela en Los Girasoles

Chanel Marit Tiburcio, la víctima, murió tras recibir golpes de otra menor en la escuela.
Chanel Marit Tiburcio, la víctima, murió tras recibir golpes de otra menor en la escuela.


Santo Domingo.- Fueron sepultados la mañana de este viernes en el cementerio Cristo Redentor los restos de la niña de de 11 años que falleció tras recibir golpes en la cabeza por parte de otra menor de 12, con quien supuestamente sostuvo una riña a la salida de la escuela en Los Girasoles.

Según una amiga de Chanel Marit Tiburcio, quien falleció la tarde del miércoles mientras recibía atenciones médicas en el hospital Doctor Jacinto Mañón Arredondo, donde fue llevada por su madre, esta era víctima de “bullying” por algunos compañeros de aula.

La adolescente de 15 años narró que su amiguita fue citada por la jovencita de 12 años luego de haber salido del centro José Amparo, en Los Girasoles, quien tras insultarla la retó a pelear.

“Ella me dijo que no quería pelear, luego la otra muchacha la insultó y la llamó miedosa. Luego ella le dio una bofetada, la tomó por el cabello y la lanzó al suelo donde golpeó su cabeza varias veces”, manifestó.
Agregó que varios adultos grabaron el incidente con sus teléfonos móviles.

La madre de la occisa precisó que tras el incidente su hija empezó a sentir mareos, por lo que fue a llevarla al centro de salud, donde posteriormente falleció. Sin embargo, los médicos certificaron que no pudieron establecer las causas de la muerte, por lo cual enviaron el cuerpo sin vida al Instituto Nacional de Patología Forense.

Agregó que hace aproximadamente 15 días su hija y la otra menor fueron sancionadas en la escuela por supuestamente haber echado ají picante al jugo de otra alumna.

Como resultado del incidente le recomendaron a ella que no permitiera que su hija (Chanel) tuviera más contacto con su compañera, lo cual habría molestado a esta última, dando origen a la pelea.

De su lado, Pablo Amparo, director del centro educativo, negó que las menores fueran sancionadas.