Secuestrador suelta niño porque cantaba
Willie Myrick, de 9 años, fue secuestrado en la misma puerta de su casa ante un breve descuido de sus padres. Aterrado y sollozando comenzó a cantar.
Mientras el criminal pedía un cuantioso rescate, este entonó una dulce melodía de góspel, aprendida en la iglesia. Durante más de tres horas, el inocente niño no paró de alabar a Dios y de llevar a la extenuación a su captor, que finalmente decidió devolverlo a su casa.