Sector de Andrés, contracara miserable de Boca Chica

Sector de Andrés, contracara miserable de Boca Chica

Calles del sector de Andrés se inundan de agua y lodo cuando llueve, por los hoyos y filtrantes sucios.

Andrés, Boca Chica.-El desempleo ligado a las malas condiciones en que se encuentran las calles de Andrés y la necesidad de un centro de salud de calidad hacen que el día a día de los moradores de esta comunidad sea cada vez peor.

Los jóvenes se ven golpeados por la falta de puestos laborales, espacios culturales y deportivos, lo que propicia la delincuencia, la drogadicción e incluso la prostitución infantil.

Esta zona pesquera del municipio de Boca Chica tiene una población de 58,303 personas, de las cuales un 25 por ciento trabaja en la informalidad o busca empleo por primera vez, según la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

Muchos de ellos buscan el sustento haciendo “lo que sea” en la playa de ese polo turístico, que queda a apenas 3.4 kilómetros de distancia de Boca Chica; otros dejan su familia y sus estudios para irse a trabajar a Bávaro, Punta Cana.

La gran mayoría vive del “chiripeo” en la construcción, el arreglo de electrodomésticos, las barberías, peluquerías y de ventorrillos que colocan en la parte frontal de las casas.

Pero ninguna de estas actividades parece rendir los ingresos suficientes para cubrir las necesidades de la comunidad.
“Los jóvenes no tienen oportunidad de un primer empleo.

Muchos jóvenes encuentran en la barbería un medio   de vida.

Muchos jóvenes encuentran en la barbería un medio de vida.

Se hacen bachilleres, pero los padres no pueden seguir ayudándolos y se estancan”, dijo con preocupación Nafis Margarita Batista, presidenta de la junta de vecinos del bloque de Monte Adentro de Andrés.

Por eso es notable observar la gran cantidad de jóvenes que se aglomeran en parques y esquinas a “matar el tiempo”.

Algunos se dedican a lavar carros y muchos otros son motoconchistas; pero los que no encuentran nada que hacer se dedican a pasar el día “cherchando” a la espera de ocuparse en algo.

“A falta de empleos formales hay que buscársela con negocios propios, pero no resulta tan fácil”, apuntó Ediberto Antonio Díaz, de 45 años.

Aunque en el centro de Andrés la situación no luce tan caótica, son muchas las viviendas, especialmente de Monte Adentro, que lucen en estado de precariedad, con pisos de tierra y construidas con pedazos de zinc, madera y playwood en deterioro.

Muchas familias viven en hacinamiento y por las calles se camina entre el polvo o el lodo.

Es frecuente ver una que otra marchanta con su bandeja de frutas en la cabeza, y ni hablar de los puestos de empanadas y jugos, venta de víveres o pollo; están por todos lados.

Falta de supervisión

Para el sacerdote César Augusto Sánchez, el desempleo no es el único problema de los jóvenes. También necesitan mayor supervisión de parte de un adulto, puesto que hay muchas familias de un solo progenitor, cuyo descuido los lleva a crear bandas y a prostituirse.

“Es un asunto que debemos atacar todos”, indicó el párroco de comunión Anglicana, quien tiene a su cargo la iglesia Episcopal San José en el barrio de Andrés. Exhortó a las familias, así como a las demás congregaciones eclesiásticas, a rescatar a los jóvenes, y a las autoridades para que puedan facilitar programas para estos.

Charcos afectan comercio

En el centro de Andrés muchas calles están asfaltadas, pero al adentrarse a la comunidad, a simple vista se identifican grandes charcos entre hoyos, que no solo afectan los negocios e impiden el paso de las personas, sino que traen enfermedades como parasitosis y leptospirosis, según comentaron a EL DÍA algunos afectados.

“Se vuelve un río. Calles completas se inundan y permanecen así hasta una y dos semanas por falta de limpieza de los filtrantes”, manifestó Raúl García, quien se desempeña como barbero de la zona.

Sostuvo que ese problema los perjudica de manera significativa, ya que el agua impide la entrada al local y sus clientes dejan de ir. Por eso en ocasiones se ha visto obligado a mandar a limpiar casi la calle completa .

Son innumerables las personas con palos y cubetas que limpian los contenes abarrotados de agua y basura.

Pedazos de madera o zinc colocados en entradas de casas y comercios.

Estos sirven para distinguir la acera y la calle, ya que la masa de lodo recubre equinas completas.

Piden centro de salud

Además de estas precariedades, la ubicación nada céntrica del hospital local de Boca Chica (en el malecón de Andrés) provoca que pacientes que van de emergencia se les compliquen su malestares, ya que muchos se accidentan en el trayecto debido al mal estado de las calles y su lejanía.

Además del largo recorrido hacia el centro de salud, su cercanía con el mar provoca que el salitre dañe los equipos antes de tiempo, aumentando sus gastos y carencias.

Así lo dijo la directora de ese centro Bernarda Paulino, quien al igual que muchos comunitarios, entiende que se requiere de un nuevo hospital, en una zona más urbana y mejor equipado, porque no posee suficiente capacidad para atender todos los casos.

*Por Ana Lantigua



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El Día

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