Por: Virgilio Lora Gómez
Hoy 4 de agosto de 2026 se cumplen 80 años del terremoto de 1946 y del tsunami que arrasó a Matancita, provincia María Trinidad Sánchez. Inicialmente se calculó una magnitud de 8.1 grados Richter, luego de varios estudios al comparar los registros históricos con sismos recientes en otros lugares del mundo se estima que fue de 7.8 grados Richter.
El terremoto y el tsunami ocurrido el 29 de julio del 2025 cerca de la península de Kamchatka, Rusia nos recuerdan aquel día cuando en la región noreste de República Dominicana comenzó un período de más de dos años de temores por la población.
Que, aunque no lo vivimos lo sabemos por la naturaleza de estos fenómenos. La tierra comenzó a temblar ese día y no paraba.
Temblores de magnitudes superiores a los 5.0 grados se sentían con frecuencias. Una de las réplicas el día 8 alcanzó la magnitud 7.0 grados, inicialmente calculada de 7.6 grados.
Todas las infraestructuras de concreto y piedras sufrieron daños graves y las de madera muchas se deformaron.
La vía de trenes que iba de La Vega a Sánchez se deformó, adoptando una forma ondulatoria por el paso de las ondas sísmicas por el lugar.
Estructuras de Moca colapsaron como fueron el Palacio Municipal se desplomó, el mercado público, la calle Nuestra Señora del Rosario quedó obstruida por los escombros, La Casa Consistorial, el Club Rotario, la Glorieta del parque Cáceres, las Torres de las Iglesias de Moca se fueron abajo.
En Santo Domingo en la casa número 24 de la calle Isabel La Católica se produjeron graves grietas, también el muelle de Santo Domingo se agrietó; campanarios, chimeneas y pórticos en Santiago, Puerto Plata, Bayaguana, El Seibo y en San Francisco de Macorís el Templo Católico la iglesia Nuestra Señora de la Mercedes, el local del Partido Dominicano y comercios sufrieron graves daños al ser azotados por la furia del terremoto.
En Santiago un almacén se desplomó; el canal Presidente Trujillo fue severamente dañado. Los arrecifes y acantilados en Arroyo Salado se desplomaron en grandes masas lo cual se pudo observar en Cabrera.
Los epicentros se concentraron próximos a la Península de Samaná. Llama la atención, porque en estos días han sucedidos varios sismos de bajas magnitudes en la misma región, estos después del sismo de 5.7 grados ocurrido el 24 de junio en la zona, hasta el momento lo consideramos como réplicas.
El epicentro fue más al Este, próximo a la réplica de 6.3 grados, del sismo de 1946. Otros, sus epicentros en la misma zona del terremoto de 7.8 grados, con una característica especial, de sismo lento, pudiendo ser premonitores de uno mayor.
Recordemos que la República Dominicana está amenazada para que en cualquier momento se produzca un fuerte temblor por estar localizada en el borde la Placa del Caribe donde se encuentra con la Placa de Norteamérica y que en su interior posee grandes fallas geológicas que son fuentes de fuertes temblores de tierra.
La población dominicana debe estar preparada por si un fenómeno sísmico de gran magnitud ocurre, de igual manera las instituciones para minimizar los danos que pudieran suceder.
Aplicar medidas que reduzcan el riesgo frente a los terremotos y tsunami que pueden en cualquier momento afectar a República Dominicana.
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