Michael Schumacher está estable y su estado no ha cambiado desde que los médicos dijeron que mostró ligeras señales de mejoría, informó ayer su mánager.
Schumacher, que hoy cumple 45 años, sufrió graves lesiones cerebrales cuando cayó y se golpeó la cabeza con una pierda el domingo mientras esquiaba en los Alpes franceses.
Su hijo de 14 años, Mick, le acompañaba junto a un grupo de amigos cuando el accidente ocurrió en una zona rocosa en medio de dos pistas.
Sabine Kehm, manager del piloto alemán, dijo a los reporteros el miércoles que el siete veces campeón “se mantuvo estable durante la noche”.