Santiago podría registrar un comportamiento sísmico más severo que Santo Domingo

  • El evento reunirá a más de 6,000 atletas de 37 países y territorios de la región

Luis Abbott, ingeniero estructuralista jpg.
Luis Abbott, ingeniero estructural. Fuente externa.

Santo Domingo.- Santiago es una de las ciudades donde se requiere mayor atención en el diseño de las edificaciones debido a las características de su suelo, que pueden amplificar los efectos de un terremoto.

Así lo advirtió el ingeniero estructural Luis Abbott, quien explicó que, a diferencia de gran parte de Santo Domingo, la ciudad del Cibao necesita estructuras con mayor rigidez para reducir el riesgo de colapsos durante un evento sísmico.

El especialista señaló que, mientras gran parte de Santo Domingo está asentada sobre formaciones calcáreas relativamente rígidas, en Santiago existen zonas donde las condiciones geológicas hacen necesario reforzar aún más las edificaciones.

"Santiago no tuvo la misma suerte que Santo Domingo en cuanto al tipo de suelo. Allí debemos construir edificios más rígidos y con una mayor cantidad de muros de corte", sostuvo.

Abbott explicó que una mayor densidad de muros de corte permite que las estructuras resistan mejor los movimientos sísmicos, disminuyan sus deformaciones y eviten colapsos progresivos como los registrados en otros países.

Sostuvo que sacar los parqueos del primer nivel e incorporar muros estructurales desde la base de los edificios contribuiría significativamente a mejorar la seguridad sísmica de las edificaciones en Santiago.

El ingeniero aclaró, sin embargo, que esto no significa que Santo Domingo esté libre de riesgos.

Indicó que existen sectores con depósitos de arcilla donde las ondas sísmicas pueden amplificarse, aunque, en términos generales, la capital presenta condiciones geológicas más favorables por la presencia de roca calcárea.

República Dominicana actualiza su código sísmico

Abbott informó que el código sísmico dominicano, reforzado en 2011 tras el terremoto de Haití, vuelve a ser revisado este año con el propósito de incorporar nuevos criterios técnicos y científicos.

Asimismo, recordó que el país continúa expuesto a la actividad de las fallas Septentrional y Enriquillo, por lo que insistió en que la preparación y el cumplimiento de las normas de construcción son fundamentales para reducir el impacto de futuros terremotos.

La supervisión de las obras es clave

El especialista sostuvo que uno de los principales problemas del país no es la existencia de normas, sino garantizar que se cumplan durante la construcción.

"Una licencia de construcción no garantiza por sí sola que un edificio sea seguro. La estructura se comporta como fue construida, no como aparece en los planos", afirmó.

Explicó que errores aparentemente pequeños, como la incorrecta colocación del acero de refuerzo o de los estribos en vigas y columnas, pueden comprometer seriamente la capacidad de una edificación para resistir un sismo.

Por ello, abogó por fortalecer la supervisión técnica de las obras y promover evaluaciones periódicas de los edificios, especialmente en las zonas con mayor amenaza sísmica.

Llamó a crear una cultura de mantenimiento estructural, al considerar que revisar periódicamente una edificación debe ser tan habitual como dar mantenimiento a un vehículo, con el objetivo de prevenir tragedias antes de que ocurra un gran terremoto.

Sobre el autor

Eymi Silvestre

Periodista del área económica.