Saludable y oportuna decisión

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Rafael Chaljub Mejìa

Hay que saludar la oportuna decisión del liderazgo opositor de convocar la marcha que han anunciado para el próximo domingo 23 en la mañana.

Porque pone ese liderazgo donde realmente debe estar, a la cabeza de las movilizaciones en defensa de la democracia y elecciones limpias.

No es aconsejable apostarlo todo a los contactos y cabildeos con organismos internacionales, algunos de ellos de trayectoria tan vergonzosa como la OEA, ni las reuniones con sectores locales de poder, cuando es sabido que en este país y frente al poder establecido la batalla de opinión pública y la movilización popular son recursos de valor imposible de subestimar.

Esta convocatoria da una clara perspectiva y un punto de confluencia a las movilizaciones cívicas que se han estado registrando en gran parte del país, movimientos estos que si no cuentan con una dirección efectiva y autorizada, corren diversos riesgos.

Como el de terminar ahogados en su propia espontaneidad, el de caer en cualquier provocación, salirse del curso cívico y pacífico en que se han mantenido ejemplarmente y deben seguirse manteniendo; y el riesgo de que a falta de una autorizada y acertada orientación, terminen por prevalecer en ellos consignas y objetivos tremendistas, como los que en algunos momentos pusieron en riesgo la suerte de la Marcha Verde.

Esta convocatoria tiene otro mérito y es que constituye un buen ejercicio de acción conjunta que tan difícil resulta lograr entre los integrantes del campo opositor.

Ahora, cada fuerza con su identidad intacta, su propia autonomía y su propia bandera marchará por la misma ruta, hacia la misma meta y por el mismo objetivo, a pesar de las numerosas diferencias existentes entre ellas. Esta demostración de responsabilidad y madurez merece destacarse.

Es de esperarse que esta convocatoria se mantenga, que la movilización se conserve en el mismo marco cívico y ordenado en que se ha sabido mantener, que la autoridad siga respetando como hasta ahora el derecho innegociable del pueblo a manifestarse, mucho más cuando la justificada indignación que siente gran parte de ese mismo pueblo, debe ser comprendida y aceptada sin menoscabo alguno.

Confiemos en que la marcha constituya un nuevo triunfo de las fuerzas del cambio, que hoy debieran estar celebrando el triunfo que una desgraciada interrupción de los recién pasados comicios, le ha obligado a posponer para el mes próximo.

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