Roque Napoleón Muñoz
La muerte es un acontecimiento que nadie acepta de buenas ganas, por lo menos en occidente.
Es un hecho inevitable, en que solo hay que estar vivo para en algún momento ser protagonista principal.
En muy escasas circunstancias la muerte es bienvenida, en especial cuando quien perece es un elemento de valía en la sociedad donde se desarrolla y desenvuelve.
Ese es el caso de Roque Napoleón Muñoz (Polón), ex presidente del Comité Olímpico Dominicano y miembro del Comité Olímpico Internacional, quien falleció la madrugada del sábado. Con Polón, durante su larga trayectoria como dirigente deportivo tuve serias y enconadas divergencias, pero admito que fue un hombre honrado, trabajador y defensor a rajatabla de sus convicciones.
Con su partida física el deporte dominicano pierde a un defensor del desarrollo integral de esa actividad. Paz a sus restos.
RADARES.- Las pedreas que se originan en el estadio Tetelo Vargas de San Pedro de Macorís, cuando su equipo está abajo en el marcador, deben ser detenidas de inmediato. Si se deja que continúe esa práctica, en cualquier momento se podrían producir hechos muy lamentables.