Ropa de segunda mano: qué debes hacer antes de estrenarla

Ropa de segunda mano: qué debes hacer antes de estrenarla

Comprar ropa de segunda mano puede ahorrar dinero, prolongar la vida útil de las prendas y reducir el consumo, pero antes de incorporarla al clóset conviene revisar su estado, lavarla correctamente y tomar algunas precauciones.

Cada 25 de agosto se conmemora el Día de la Ropa de Segunda Mano (Secondhand Wardrobe Day), una celebración no oficial que promueve dar una nueva oportunidad a las prendas usadas y que sirve para poner sobre la mesa una tendencia que ha cambiado la forma de consumir moda.

De acuerdo a Angela Martínez, creadora de @karibbevintagerd, la ropa de segunda mano ha dejado de estar limitada a las tradicionales tiendas de artículos usados.

Destaca: "Las piezas vintage, plataformas digitales, mercados especializados, intercambios entre familiares y amigos y negocios dedicados a la reventa han ampliado las posibilidades de encontrar prendas que pueden tener una segunda vida".

La tendencia conecta además con una preocupación ambiental como bien resalta el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) al considerar los textiles como un sector de alto impacto y promueve modelos circulares que permitan enfrentar la sobreproducción y el sobreconsumo y extender el aprovechamiento de los productos textiles.

Comprar usado, sin embargo, no significa llevar una pieza directamente del perchero al cuerpo.

Martínez aconseja, antes de comprarla, dedicar unos minutos a comprobar su estado, determinar si vale la pena adquirirla y realizar una limpieza adecuada.

Revisar antes de comprar

Asegura que lo primero es examinar cuidadosamente la prenda (costuras, cierres, botones, elásticos, forros, cuellos, puños y zonas de mayor roce), los cuales pueden ofrecer pistas sobre su estado real.

También es recomendable buscar manchas difíciles, olores persistentes, humedad, pequeños agujeros o señales de deterioro del tejido.

En el caso de los zapatos conviene observar el interior, la plantilla y la suela; mientras que en bolsos y carteras es importante revisar también los compartimientos internos.

Una pequeña mancha, un botón faltante o una costura abierta pueden solucionarse, pero hay que considerar el costo adicional antes de decidir si realmente representa una buena compra.

Otro consejo es preguntarse: ¿realmente voy a utilizarlo? Adquirir prendas usadas que terminarán olvidadas en el clóset reproduce el mismo patrón de consumo excesivo que pretende evitar la moda circular.

Tampoco todo lo usado representa automáticamente una oportunidad de ahorro, ya que el precio debe compararse con la calidad, el estado de conservación y cualquier reparación o limpieza profesional que pueda requerir.

Limpiar antes de usar

Una vez adquirida la pieza, indica Martínez, una precaución básica es lavarla antes de estrenarla, respetando las instrucciones de cuidado indicadas en su etiqueta.

La Academia Americana de Dermatología recomienda incluso lavar las prendas nuevas antes de utilizarlas porque el proceso ayuda a retirar residuos químicos y tintes que pueden desencadenar reacciones en algunas personas.

La academia señala además que determinados tejidos, tintes y metales presentes en la ropa pueden provocar dermatitis de contacto.

En una prenda de segunda mano, de la que generalmente se desconoce cómo fue utilizada, manipulada o almacenada, lavarla antes de incorporarla al guardarropa constituye una medida práctica de higiene.

Aconseja: "No todas las prendas, sin embargo, pueden tratarse de la misma manera. Camisetas, pantalones y otras piezas lavables deben limpiarse según las indicaciones de su etiqueta, mientras que trajes, abrigos, seda, cuero y tejidos delicados pueden necesitar métodos específicos o limpieza profesional".

Tampoco es conveniente recurrir indiscriminadamente al cloro, agua excesivamente caliente u otros productos agresivos con la intención de “desinfectar” mejor, ya que estos pueden deteriorar las fibras, alterar los colores o arruinar acabados especiales.

Las personas con piel sensible deben prestar especial atención, ya que los dermatólogos recomiendan, entre otras medidas, optar por detergentes libres de fragancias y colorantes cuando existe tendencia a desarrollar irritaciones.

El Día de la Ropa de Segunda Mano representa algo más que buscar una pieza vintage o aprovechar un buen precio, ofrece una oportunidad para replantear nuestra relación con el clóset.

Extender la vida de una prenda que todavía está en buenas condiciones evita descartarla prematuramente y encaja con los modelos de circularidad que buscan reducir el desperdicio textil.

El PNUMA trabaja precisamente en iniciativas dirigidas a disminuir el sobreconsumo y la sobreproducción y ampliar los modelos circulares dentro del sector.

La creadora de @karibbevintagerd afirma que la clave está en comprar menos, seleccionar mejor, limpiar adecuadamente y aprovechar durante más tiempo lo que ya existe.

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