Roba letrero y pide rescate por él
El Robin Hood de las galletas está chantajeando a la empresa Bahlsen, un fabricante alemán de estos productos, al exigirle que distribuya estos dulces a los niños hospitalizados, si quiere recuperar el letrero de su sede, según la carta.
Todo comenzó con el robo de una galleta de metal dorado de 20 kilos que, desde hacía 100 años, colgaba a cinco metros de altura de la fachada de la sede de Bahlsen en Hanóver (norte de Alemania).
Varios días después, este robo fue reivindicado con una carta dirigida a la empresa y a un periódico local.