Retrasarse en una cuota puede salir más caro de lo que imaginas

  • Los intereses por mora son cargos que las entidades financieras aplican cuando una cuota no es pagada en la fecha acordada

Por exceder el límite de crédito, muchas personas al comprar un producto han escuchado “fondos insuficientes”.

Por: Yasmin Lazala

Santo domingo. – Aplazar el pago de una cuota de un préstamo o de una tarjeta de crédito puede generar mucho más que un simple retraso. Dependiendo de las condiciones establecidas en el contrato, el cliente podría enfrentar intereses por mora, gastos adicionales e incluso consecuencias en su historial crediticio si el incumplimiento se prolonga.

Los intereses por mora son cargos que las entidades financieras aplican cuando una cuota no es pagada en la fecha acordada. Estos comienzan a acumularse durante el período de atraso, por lo que el monto total de la deuda aumenta a medida que pasan los días sin realizar el pago.

El economista y profesor investigador del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas (INISE) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Francisco A. Tavárez Vásquez, explicó que el momento en que se genera la mora depende de lo establecido en el contrato suscrito entre el cliente y la entidad financiera.

"La mora se genera a partir del mismo día en que vence la cuota y no se realiza el pago. No hay un período de gracia obligatorio por ley; eso es algo que cada banco puede establecer de manera discrecional en sus contratos."

Añadió que, aunque algunas entidades otorgan algunos días de cortesía antes de aplicar cargos, esa práctica no constituye un derecho para el cliente.

Retrasarse en una cuota puede salir más caro de lo que imaginas

"En la práctica, algunos bancos dominicanos otorgan un par de días de cortesía antes de aplicar cargos, pero esto no es un derecho del cliente, sino una facilidad que la entidad concede voluntariamente."

De acuerdo con información difundida por ProUsuario, los intereses por mora se cobran desde el día siguiente al vencimiento de la cuota y continúan acumulándose mientras persista el atraso. La entidad señala que, mientras más días transcurran sin pagar, mayor será el monto generado por concepto de mora.

Asimismo, explica que el cálculo de estos intereses depende del capital pendiente, la tasa de interés por mora pactada en el contrato y la cantidad de días de atraso, por lo que el monto varía de un préstamo a otro.

No obstante, estos intereses no deben confundirse con los intereses normales del préstamo. Tavárez Vásquez explicó que los intereses compensatorios, también llamados ordinarios, corresponden al costo del dinero que la entidad financiera presta al cliente y están pactados en el contrato desde el inicio.

En cambio, los intereses por mora constituyen una penalización que se aplica cuando el cliente incumple con la fecha de pago acordada y buscan compensar al banco por el mayor riesgo y los costos administrativos que genera el atraso.

El economista indicó que no existe una cifra única para determinar cuánto puede aumentar una deuda, ya que cada financiamiento tiene condiciones particulares.

"El incremento depende de dos factores: la tasa de interés moratoria pactada en el contrato y el capital adeudado."

El especialista agregó que las tasas moratorias suelen ser superiores a las tasas ordinarias y que, cuando el retraso se extiende o se acumulan varias cuotas vencidas, el crecimiento de la deuda puede acelerarse.

Además de los intereses por mora, ProUsuario advierte que el cliente podría enfrentar gastos de cobranza, comisiones administrativas, penalidades contractuales y reportes negativos en los burós de crédito, dependiendo de las condiciones del contrato y del tiempo que permanezca en incumplimiento.

Sobre el impacto en el historial crediticio, Tavárez Vásquez explicó que no todos los atrasos son reportados inmediatamente, ya que esto depende de las políticas de cada entidad financiera y de los plazos establecidos por las centrales de riesgo.

"Generalmente, los atrasos menores no se reportan de inmediato, pero si un cliente tiene un historial de pagos irregulares, aunque sean de pocos días, puede ser considerado de mayor riesgo."

Ante la posibilidad de no poder cumplir con una cuota en la fecha prevista, el economista recomienda comunicarse con la entidad financiera antes de caer en mora, en lugar de esperar a que la deuda continúe creciendo.

"Lo primero, no esconderse ni esperar a que el problema se agrave. La comunicación temprana con el banco es clave."

En ese sentido, señaló que muchas entidades están dispuestas a negociar alternativas cuando el cliente informa su situación con anticipación.

"Los bancos prefieren negociar un plan de pago antes de que el cliente entre en mora, porque les evita los costos y el trabajo de gestión de cobranza."

Entre las recomendaciones difundidas por ProUsuario también figuran programar pagos automáticos, revisar las condiciones del contrato antes de firmarlo, pagar antes de la fecha límite y, si se presentan dificultades económicas, solicitar una reestructuración de la deuda para evitar que los recargos continúen aumentando.

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