RD es el país más feliz del mundo

RD es el país más feliz del mundo

RD es el país más feliz del mundo

Patricia Arache

Resulta contradictorio y paradójico las formas en las que el mundo ve a República Dominicana con la que, nosotros, desde dentro, estamos acostumbrados a hacerlo; y con los parámetros con los que nos presentamos hacia afuera.

Aunque vamos de generación en generación, muchos de los de dentro, parecen convivir en forma plácida con el espíritu del pesimismo y el fantasma del fatalismo, en su propia sangre.

No hay un día en el que no escuchemos un “ahí, ahí”, “sobreviviendo”, “vivo por cabeza dura”, “aguantaíto”, “en la lucha, porque ya el boxeo no deja”, “mal, pero tú no tienes la culpa”; “estoy como la gente me quería ver”, “ya me puedes ver”, “vivo y suelto”; otros dicen, “vivo, suelto y en la capital”, y un sin número de expresiones pesimistas, como respuesta a un saludo cotidiano del que, naturalmente, cualquier mortal esperaría una reacción de entusiasmo.

“República Dominicana, con una combinación única de riqueza cultural, hermosas playas y una vibrante comunidad, es un país caribeño que ha logrado mantener altos niveles de bienestar entre su población y fue elegido por esta encuesta como el país más feliz del mundo”.

Así lo establece el cuarto informe anual del “Estado mental del mundo” del Proyecto Global Mind, realizado por Sapien Labs, que realizan desde el año 2020 en 71 países del mundo y que en este 2024 ofrece la siguiente lista de los más felices: República Dominicana, Sri Lanka, Tanzania, Panamá, Malasia, Nigeria, Venezuela, El Salvador, Costa Rica y Uruguay.

También cita los diez países más infelices del mundo: Uzbekistán, Reino Unido, Sudáfrica, Brasil, Tayikistán, Australia, Egipto, Irlanda, Irak y Yemen.

El resultado de esta encuesta no es una locura. Es la confirmación de lo que siempre se ha predicado: la riqueza material no es lo que cuenta para establecer índices de bienestar, satisfacción, placer, gusto, entusiasmo, felicidad. Son otros factores, muchos de los cuales poseemos los dominicanos a granel y que, a veces, no nos damos cuenta.

El estudio de este grupo revela que República Dominicana se encuentra en el primer puesto del top 10 de los países más felices del mundo, donde el MHQ, que es la métrica o herramienta para medir la percepción del cociente de la salud mental de uno mismo sobre sus emociones, tiene un promedio de 91 sobre 300, según el informe presentando por Global Mind Project, relacionado con el “Estado mental del mundo”.

La evaluación busca encontrar, entonces, el cociente de salud mental (MHQ) de un individuo, que evalúa 47 aspectos de la salud mental, en seis categorías principales: estado de ánimo y perspectiva, lo social, impulso y motivación, conexión mente-cuerpo, cognición, adaptabilidad y resiliencia.

También recopila información sobre el estilo de vida de las personas, la dinámica con familiares y amigos y los traumas personales, a cuyas respuestas se le colocó a las personas en un rango desde próspero hasta angustiado.

En por lo menos dos de las categorías y en los estilos de vida evaluados, somos grandes e inigualables, lo cual fundamenta el resultado del estudio, y ellas, a su vez, arrastran el impacto que tienen las demás sobre los seres humanos.

Nadie en el mundo puede exhibir más capacidad de adaptabilidad y de resiliencia que los hijos de la patria de Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Matías Mella, y Gregorio Luperón.

Sigamos siendo felices y combinando bienestar individual con el colectivo, porque las circunstancias nos permiten hacer eso en estos tiempos.

Me encanta escuchar al profesor Rafael Santos Badía, director general del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) cuando dice que el bienestar individual es una aventura personal; pero que el bienestar colectivo, al que apostamos con entusiasmo y pasión, es fruto de políticas públicas concertadas, efectivas y eficaces.

¡Es un buen ranking! República Dominicana encabeza la lista de los diez países más felices del mundo. Sigamos la construcción de una sociedad que marcha al paso del tiempo, en forma justa, equitativa y alegre. ¡Sigamos siendo dominicanos felices!