Un hombre que admitió que trabajaba como químico en el mercado negro se declaró culpable de cargos federales vinculados al escándalo de las Grandes Ligas por sustancias para mejorar el rendimiento.
Paulo Berejuk, un brasileño de 51 años con residencia en Estados Unidos, se declaró culpable ayer por conspirar para distribuir testosterona.
Los investigadores dijeron que Berejuk era el principal proveedor para Anthony Bosch, quien encabezaba la ahora clausurada clínica Biogénesis of America, que suministraba sustancias a jugadores de Grandes Ligas y a otros deportistas.
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