Los barrios que componen Villa Mella norte, en Santo Domingo Norte, se encuentran olvidados, con caminos vecinales que nunca han recibido intervención de las autoridades municipales, sin aceras ni contenes y con un notable deterioro de sus calles principales, pese a los recursos destinados por la Liga Municipal Dominicana para este fin, así como a la construcción de uno de los proyectos más modernos del país: el Metro de Santo Domingo.
En Villa Mella norte no solo escasean el ordenamiento territorial, el asfaltado, los bacheos, los badenes y la presencia de las autoridades municipales, sino que también permanece la deuda del Hospital Municipal Materno Infantil de Villa Mella, con 10 años en espera de ser remozado.
La grandeza, la tecnología, así como la facilidad y agilidad que representa la obra del Metro, sin dudas contribuyen con el desarrollo de la zona. No obstante, esa modernidad parece ir de espaldas a los barrios que lo rodean. Según testimonios recogidos por El Día, los ciudadanos aseguran estar olvidados por las autoridades, que no han puesto la mirada en las comunidades más humildes, urgidas de intervención.
Aceras y contenes que no llegan
Los barrios de Punta, La 28, La 29, Los Morenos, Pumac, Monomojado y Mata Los Indios aún no han visto la luz del desarrollo en cuanto a la construcción de aceras y contenes. De acuerdo con datos de la Liga Municipal Dominicana (LMD), la Alcaldía de Santo Domingo Norte recibió RD$9,213,829.37 como parte del segundo Programa Nacional de Apoyo a los Gobiernos Locales para la construcción de aceras y contenes.

"No estamos durmiendo": residentes de Villa Mella se quejan de apagones de hasta 24 horas
Los recursos fueron destinados a la ejecución de 2,386.79 metros lineales de aceras y la misma cantidad de metros lineales de contenes en cuatro zonas del municipio: Sabana Perdida, Los Guaricanos, Villa Mella y Los Casabes (zona rural), con un impacto estimado de 20,050 beneficiarios.

Asimismo, las Memorias Institucionales 2026 de la Alcaldía de Santo Domingo Norte reportan la ejecución de obras de aceras y contenes en sectores como El Almendro (San Felipe), Villa Isabela, Los Pinos y Ceuta, además de otras intervenciones de infraestructura en Villa Mella. Sin embargo, durante el recorrido realizado por El Día, residentes de barrios como Punta, Pumac, Monomojado, Los Morenos, La 28, La 29 y Mata Los Indios afirmaron que esas obras aún no han llegado a sus comunidades.
Ante esto, Daysigiomari Santana, una vecina del sector San Felipe, dijo desconocer la entrega de recursos para el arreglo de aceras y contenes porque nunca ha visto ni las intenciones de iniciar los trabajos con esos fines en el lugar.

Trabajos del Metro de Santo Domingo hacia Punta
Otra de las quejas que sostienen los moradores de Villa Mella norte es la lentitud en los trabajos de ampliación de la línea 1 del Metro de Santo Domingo hacia Punta. Aunque este representa un avance importante para quienes allí residen, sus comercios se han visto afectados por algunos cierres de vías que impiden el acceso a los negocios, el polvo que expone sus productos a la contaminación, así como los constantes apagones "programados" para la realización de los trabajos.

Según explican, pese a que no se oponen a la ampliación, piden que se adelanten los trabajos que contemplaban la entrega de la primera estación, ubicada frente a la escuela Ramón Matías Mella, en la carretera que conduce hacia Yamasá, Monte Plata, para finales de este 2026 y que, según el director de la Empresa Metropolitana de Transporte (EMT), no será hasta finales de 2027 cuando finalmente se haga dicha entrega por retrasos relacionados con la expropiación de terrenos.
Protestas sin resultados
De acuerdo con Patricia Rosa, residente del barrio Pumac, los vecinos de esa zona han realizado numerosas protestas en busca de que les sea arreglada la calle por donde transitan.
Según explicó, la falta de aceras, contenes y desagües hace que la vía improvisada se cubra de agua tan pronto se producen chubascos, lo que dificulta el paso. El agua llega a los negocios, los vehículos se quedan varados y se favorece la acumulación de agua durante semanas, lo que provoca criaderos de mosquitos.

Tras la visita de El Día se pudo constatar el deterioro que presentan las calles de Villa Mella norte, en especial el barrio Pumac, donde el polvo se hace un accesorio más de los moradores.
Allí se observan algunos trabajos iniciados de acondicionamiento de calles que, según los habitantes del lugar, comenzaron hace poco más de una semana, sin planificación, presuntamente por un ingeniero que busca ser favorecido con la obra que cambiaría la vida de quienes viven en el sector.

"Cuando llega el agua no podemos hacer uso de ella porque las tuberías están rotas, las calles no sirven", sostuvo Rosa, mientras asegura que la intervención, supone ella, se trata de una contrata del Ministerio de Obras Públicas, debido a que la presencia de las autoridades locales es nula.
Otra ciudadana, quien pidió no ser identificada por su cercanía con la gestión municipal, dijo que el barrio ha estado pasando penurias desde que ella tiene uso de razón.
"Por aquí nos han olvidado. No tenemos calles, no hay aceras y por aquí no pasa nadie", expuso con indignación.

Afirmó que en sus años de vida el barrio no ha contado con una ayuda real de parte de las autoridades, ni gubernamentales ni locales, quienes solo aspiran a conseguir el favor del voto, más no a solucionar las condiciones precarias de los habitantes de Pumac y Monomojado.
Apagones, otro de los castigos en Villa Mella norte
Los constantes apagones que sufren los habitantes de Villa Mella norte se suman al pesado tránsito producto de los trabajos del Metro, la imprudencia de algunos conductores, el polvo de las calles en malas condiciones y el estrés provocado por las noches sin dormir.
Según relataron, la energía eléctrica registra interrupciones de hasta 24 horas que, combinadas con las altas temperaturas, les impiden conciliar el sueño.
"No estamos durmiendo, trabajamos 12 horas y cuando vamos a descansar a la casa no hay luz", expresó un motociclista de Los Morenos, en Punta de Villa Mella.

Otro de los que allí se ganan la vida a través del transporte público afirmó que su nuevo método para refrescarse consiste en el uso de "abanicos de cartón", al tiempo que agregó que, en busca del descanso, han acudido a dormir en el suelo.
Un hospital que no termina de llegar
El Hospital Municipal Materno Infantil de Villa Mella es una promesa olvidada, pero que se hace indispensable para los pacientes que acuden en busca de respuesta médica. Aunque mantiene las atenciones, estas están a la capacidad mínima con relación a la demanda de la zona, a 10 años de haber sido intervenido para su remodelación.

Los ciudadanos consultados coincidieron en hacer un llamado de atención a las autoridades locales y gubernamentales para que vayan en auxilio de dichos barrios, que no cuentan con calles dignas ni con la infraestructura que merecen los hombres y mujeres que viven en la zona.