Que siga a caballo
Un popular refrán dominicano sostiene que al árbol que da frutos es al que se le lanzan piedras.
Sin embargo, a veces se hace con tanta saña que no solo se tumban los frutos, sino que también secan la planta.
En los deportes es común. muy especial en estos tiempos, tumbar el árbol cuando no se puede tener una explicación al desarrollo que pueda experimentar un jugador.
Me refiero en específico al dominicano José Bautista, de los Azulejos de Toronto, quien con sus 49 jonrones esta temporada ha despertado toda clase de sospechas sobre su posible relación con esteroides y otras sustancias prohibidas.
Han sido muchos los bateadores que de un año a otro han dado saltos espectaculares en su producción de jonrones.
Ya a Bautista se le ha practicado todo tipo de análisis y no se ha encontrado nada extraño.
Entonces, todo indica que lo que se busca es hacerle la vida imposible.
Bautista no es loco, es un jugador con la mente muy bien puesta como para no saber que están al acecho.
Por lo tanto, que siga su trabajo, y que se preocupen los que están molestos por su gran labor.
Radares.- Un palo por los 411 fue el lanzamiento del libro Los 100 Grandes del colega Franklin Mirabal, efectuado ayer, a casa llena, en el club Naco.