¿Qué pasa en Los Ángeles?
Los Lakers de los Ángeles poseen el tercer mejor récord en la NBA (30-12), tienen al mejor dirigente en la historia, una ciudad de alto consumo y están igualados con los Celtics de Boston en títulos de Campeones con 17, sin duda ha sido uno de los conjuntos más taquilleros y de más beneficios para la empresa llamada National Basketball Association, pero han lucido muy flojos frente a equipos que deberían sacarlos de la cancha.
¿A qué me refiero? Sencillo, en su casa han sido humillados por los Bucks de Milwaukee 98-79, por los Grizzlies de Memphis 104-85; estos dos combinados son muy inferiores a los Lakers y la humillación ha sido notoria.
Las otras derrotas han sido ante equipos de alto nivel.
Han ganado por margen de 1-5 puntos en ocho ocasiones a conjuntos del montón, han permitido cien o más puntos en catorce partidos, permiten 96 puntos por encuentros, en otras palabras, no han estado a la altura de lo que han sido en años anteriores.
Tengo la siguiente hipótesis: Phil Jackson está administrando mejor a sus jugadores, no quiere lucir tan superior y provocar lesiones o cansancio a sus muchachos, no quiere que su quinteto llegue exhausto a la postemporada.
Eso creo yo, ahora bien, si no es así sería desastrosa esta campaña para los Lakers, y tendrían que buscar la manera de conseguir a otro jugador que supla la ofensiva de Ron Artest y Andrew Bynum.