PRM explica cómo las distribuidoras aplican «doble facturación» y «el arbitrario» aumento en las tarifas

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Ingeniero Antonio Almonte, director del Gabinete de Energía y Minas del PRM.

SANTO DOMINGO.-El Partido Revolucionario Moderno (PRM) presentó hoy datos que -según explica- confirman cómo las empresas distribuidoras de electricidad están aplicando doble facturación y aplicado un aumento arbitrario de la tarifa a sus consumidores, a pesar de la gran reducción de los precios de los combustibles y la situación de emergencia.

“Debido a la importante caída desde enero pasado de los precios internacionales de los combustibles fósiles utilizados en la generación de electricidad, los costos de producción de la energía eléctrica también se han reducido sustancialmente”, exponen en apoyo a la declaración hecha recientemente en ese sentido por su candidato presidencial, Luis Abinader.

En un documento suscrito por el director del Gabinete de Energía y Minas, ingeniero Antonio Almonte, el PRM ilustra que como muestra elocuente de la caída de los precios de los combustibles derivados del petróleo basta indicar que, entre enero y finales de abril del 2020, el precio del fuel oil residual utilizado para generar electricidad se redujo en un 60.78 %. Otros combustibles como el carbón y el gas natural también bajaron de precio de manera sustancial.

“En consecuencia, basado en esa realidad de los precios se estima que durante el periodo enero a julio del presente año el precio promedio de la energía que compran las empresas distribuidoras a las generadoras para cubrir la demanda de sus clientes se reducirá aproximadamente en un 21 % (comparado con el mismo periodo en el 2019)», explicó el experto.  

“Particularmente, por ejemplo, EDEESTE se beneficiaría con una reducción de costos de un 29% para dicho período, solo por ese concepto”, subraya.

Y agrega que en otras palabras, las empresas distribuidoras están percibiendo una reducción media de un 21% de su factura de compra a los generadores, mientras que los clientes residenciales, los negocios y las pequeñas y medianas empresas siguen pagando la electricidad al mismo precio que en el 2019, antes del coronavirus, epidemia que ha provocado una sustancial reducción del consumo eléctrico en las empresas.

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“En términos monetarios”, agrega Almonte “las empresas distribuidoras están ahorrándose en promedio, aproximadamente 36 millones de dólares mensuales por los conceptos indicados en comparación con los ingresos percibidos en el mismo periodo del año 2019. Pero de esos ahorros a la población y a los clientes residenciales o de empresas no se les ha beneficiado con un solo centavo”, puntualiza.

Doble facturación

Peor aún, recientemente las distribuidoras han aplicado doble facturación a una gran proporción de sus clientes. Por lo menos en las áreas poblacionales concesionadas a EDEESTE y EDESUR esa práctica ha sido ampliamente aplicada, afectando a una gran cantidad de hogares y empresas de todas las escalas.

La doble facturación consiste en que desde que se iniciaron los efectos del coronavirus en el país las distribuidoras dejaron de hacer la lectura de los medidores en los locales y residencias por lo menos durante los períodos febrero, marzo y abril y a la hora de preparar la factura a fin de cada mes procedieron a promediar el consumo de los tres meses anteriores a la pandemia (diciembre 2019, enero y febrero 2020) y remitir ese promedio como la factura mensual a pagar; luego, a finales de abril facturaron con base a registros de medidores que ya incluían dos meses juntos, generando perjuicios a los clientes y distorsiones en el sistema de precios y tarifas del sistema,  expone el documento.

Advierte que esa práctica de la estimación subjetiva del consumo mensual y lectura incorrecta de los “contadores” ha sido recurrente en las distribuidoras tanto a pequeña como a mayor escala, y acarrea importantes perjuicios a la población.

En este caso llama más a la atención, porque en vez de extraer más dinero de la población lo que les corresponde las distribuidoras es traspasar a sus clientes todo o parte de esos 36 millones de dólares mensuales que se están ahorrando o que les han llegado a sus cuentas de ingresos simplemente por la caída de los precios de los combustibles. No aplicarlo, viola la ley de electricidad y representa, en los hechos, un aumento ilegal de tarifa, afirma.

Almonte cita que en República Dominicana el 81.88 % de la energía eléctrica es producida a partir de combustibles fósiles (carbón mineral, gas natural y fuel oil) y el resto por fuentes renovables y agua.

De los combustibles fósiles utilizados en nuestro sistema eléctrico el 32% es carbón mineral, 30.5% gas natural y el 19.38% es fuel oíl derivado del petróleo.

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