LUANDA.-El jefe del Estado angoleño, José Eduardo Dos Santos, en el poder desde hace 33 años, presidió este miércoles las conmemoraciones del décimo aniversario del fin de la guerra civil, destacando su balance a unos meses de elecciones previstas para septiembre.
"Desde hace diez años, estamos orgullosos de ver que muchas cosas han cambiado en Moxico como en el conjunto del país, y el objetivo es continuar el cambio para desarrollar el país", afirmó Dos Santos en Luena, la capital de la provincia de Moxico (este), donde las celebraciones cobraron especial importancia.
En esta ciudad murió, el 22 de febrero de 2002, Jonas Savimbi, líder de las fuerzas rebeldes de la Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA). Su muerte puso fin a una guerra civil de 27 años.
En respuesta a las críticas formuladas por la oposición y una parte de la sociedad civil, reconoció carencias en ciertos terrenos, como la educación y el apoyo al sector empresarial.
También rechazó las acusaciones de fraude en la organización de las próximas elecciones. "No necesitamos cometer fraudes pues somos un partido muy grande y muy fuerte".
En Luanda, la capital, las conmemoraciones del décimo aniversario de la paz también rindieron homenaje al presidente de la República.
Los conciertos, marchas y espectáculos de danza se desarrollaron en avenidas decoradas con banderas y pancartas que destacaban el papel de Dos Santos como "artífice de la paz".
Desde hace más o menos un año, la críticas se multiplican contra el presidente de la República, en el poder desde hace 33 años, y su partido, el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA).
Los opositores denuncian la corrupción del régimen y reclaman una verdadera democracia.
En el plano político, las tensiones se concretan en torno al nombramiento de Suzana Inglés, reputada cercana al MPLA, a la cabeza de la comisión electoral encargada de organizar las legislativas de septiembre.
Estos comicios serán sólo los terceros desde la independencia del país en 1975. En la segunda votación, en 2008, el MPLA había obtenido más de 80% de los escaños de diputados.