Por esos momentos

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Ana Blanco

He comenzado tres veces esta columna. Nunca me había pasado algo así. Pero últimamente hay muchas primeras veces en mi vida. En la vida de todos, realmente. No dejo de pensar en cómo el mundo se ha vuelto del revés, literalmente.

Todo aquello que parecía tener valor ha perdido importancia y aquello que dábamos por sentado ha pasado a un primer plano.

Qué cierto es aquello que dicen que no valoras las cosas hasta que no las tienes. Y en este proceso mi mente se ha puesto a pensar (un poco más que de costumbre) y me lleva a lugares reconfortantes, lo necesito para retomar fuerzas y ser capaz de enfrentar todo lo que está pasando. Lo recomiendo.

Deja que tu mente y corazón viajen a esos momentos, esos lugares, con esas personas que te hicieron feliz, a la espera de volver a hacerlo de manera presencial, eso vendrá, no lo dudes, aunque parezca lejano, difícil, llegará el día en el que podamos seguir creando recuerdos.

Para eso será necesario volver a confiar. Sí. Nos han metido tanto en la cabeza el distanciamiento social, necesario en estos momentos, que cuando volvamos a salir a la calle siento que vamos a ver a todo el mundo como una amenaza. Yo me niego a eso. Habrá que seguir tomando unas medidas preventivas, sí, y de precaución, pero debemos poner de nuestra parte para volver a confiar, a la normalidad. Espero pronto, muy pronto, escribir estas palabras sobre eso.

Mientras, ahora mismo mi mente ya está viendo la sonrisa de mi hijo la primera vez que sintió el mar. Y me lo imagino disfrutando de todo lo que este país ofrece y me siento mejor, con fuerzas y con ganas.
¿Cuál es ese momento que te hace sonreir?

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