La policía de Carolina del Norte detuvo a un niño de 13 años luego de que su madre denunció que se había comido sin permiso unas galletas hechas por ella.
Los hechos ocurrieron en Charlotte, donde Latasha Renne Love, de 37 años, reside con su hijo.
Según el reporte, el daño material causado por el devorador de galletitas se estimó en 5 dólares. Son unas galletas con relleno dulce sellado entre dos capas de masa.