Polón Muñoz
Con el ingeniero Roque Napoleón Muñoz los dominicanos pierden un alto referente de la dignidad y moralidad, no solo del deporte, sino de toda la sociedad.
Sin lugar a peros, con su muerte, el olimpismo de América pierde al más alto baluarte del decoro, la seriedad y exponente del valor ético.
El único dominicano miembro del Comité Olímpico Internacional (1983-2008) y su miembro honorífico tras cumplir 80 años en 2008, fue hasta su muerte el referente obligado al que recurría la dirigencia federativa y olímpica del patio para dirimir sus conflictos, dado su alto don de seriedad y justeza.
Como ciudadano dominicano, fue el principal abanderado en la lucha contra la corrupta adjudicación grado a grado de obras estatales. En lo personal, debo confesar con humildad que disfruté de su alta estima.
En innúmeras ocasiones nos presentó ante personalidades nacionales o del deporte internacional con expresiones, que salidas de su boca, emocionaban hasta al más merecedor.
Sus familiares, deportistas de la decencia y amigos, deben sentirse orgullosos del legado moral de don Polón Muñoz.