Polanski: Suiza espera un pedido oficial de extradición de EEUU; la víctima prefiere olvidar violación
GINEBRA, Suiza.- Las autoridades suizas esperan un "pedido oficial de Estados Unidos para extraditar" al cineasta Roman Polanski, detenido el sábado a la noche al llegar a Suiza, indicó el domingo a la AFP una vocera del ministerio suizo de Justicia.
Por el momento, Suiza sólo ha recibido un "pedido de detención con vistas a una extradición", precisó la portavoz Brigitte Hauser-Süess.
Según los términos del acuerdo de extradición entre Suiza y Estados Unidos, "en caso de urgencia" se puede pedir "la detención provisoria de la persona reclamada".
El arresto de Polanski fue planificado por la fiscalía del condado Los Ángeles, en California, cuando se enteró que el cineasta iría a Zúrich para recibir un premio, informó hoy el diario The Los Angeles Times.
Polanski, de 76 años de edad, en un arreglo con la fiscalía en 1978 se declaró culpable de haber tenido relaciones sexuales con una menor de edad, y después de una reclusión de 42 días, viajó a Europa y nunca retornó.
Durante más de tres décadas, Polanski se abstuvo de viajar a países donde pudiera aplicarse la orden de extradición que mantiene Estados Unidos. En sus viajes anteriores a Suiza no había sido detenido.
Víctima prefiere olvidar
La víctima en el caso de abuso sexual de que se acusa a Roman Polanski, hoy casada y con tres hijos, ha pedido reiteradamente a las autoridades que retiren los casos contra el hombre que abusó de ella cuando era una adolescente de trece años.
Samantha Geimer, de 45 años, era una niña inocente e ingenua en marzo de 1977, cuando Polanski le preguntó a su madre si podría fotografiarla para un revista de modas en la residencia de Jack Nicholson en las colinas de Hollywood.
Después de emborracharla con champaña y drogas, y de sacarle fotografías sin ropa en su bañera, Polanski la violó, mientras ella le pedía que la llevase de vuelta a su casa, según la propia víctima.
"Me sacó fotografías tomando champagne", declaró Geimer ante un jurado. Al final yo estaba un poco asustada y me di cuenta de que el tenía otras intenciones y de que yo estaba donde no debía", dijo.
En una entrevista en 2003 Geimer dijo que había tratado de resistir los avances de Polanski mientras él la arrastraba a su dormitorio. "Le dije algo así como 'No, no. No quiero ir; no quiero hacer eso. Ya no sabía qué hacer", dijo. En enero de este año, 32 años después de los hechos, Geimer presentó una declaración legal formal en la que pidió que se retiraran los principales cargos contra Polanski, pero los fiscales insistieron en que el acusado debería volver a Estados Unidos antes de que ello sucediera.
Para Geimer esto fue una "broma cruel" contra ella. "Por más verdaderos que sean los hechos, la publicación de esos detalles me lastima a mí y a mi amado esposo, a mis tres hijos y a mi madre", dijo ella, quien añadió que ya era hora de dejar el caso atrás.