PLD asegura que los puertos secos perjudicarán a comerciantes de la frontera
- Sostienen que la modernización económica solo es un pretexto que atenta contra los comerciantes fronterizos
Santo Domingo, RD. -El Partido de la Liberación Dominicana considera que la frontera no puede ser concebida exclusivamente como un corredor para importaciones y reexportaciones, sino como un espacio de desarrollo nacional, producción, integración territorial y fortalecimiento de la soberanía económica dominicana.
En ese sentido manifestó su rechazo a la implementación del proyecto de puertos secos en la frontera dominico-haitiana, por considerar que la iniciativa amenaza el comercio tradicional que, durante décadas, ha servido de sustento para miles de familias del lugar.
La posición fue fijada, en rueda de prensa realizada este lunes en la Casa Nacional Reinaldo Pared Pérez, teniendo como voceros a Iván Lorenzo, vicepresidente del PLD, con la presencia de Johnny Pujols, secretario General, los también vicepresidentes Temístocles Montás y Zoraima Cuello y Elías Cornelio miembro del Comité político
El PLD cree que estas iniciativas amenazan el comercio tradicional que, durante décadas, ha servido de sustento para miles de familias fronterizas, destacando que el comercio domínico-haitiano no fue construido por grandes corporaciones multinacionales ni por élites económicas alejadas de la realidad fronteriza.
Recordó que, por el contrario, fue levantado, durante décadas, por el esfuerzo cotidiano de miles de comerciantes, transportistas, productores y pequeños emprendedores de las provincias de la frontera, que lograron desarrollar uno de los mercados binacionales más dinámicos del Caribe.
Entiende que el modelo propuesto parece privilegiar una lógica de enclave logístico bajo régimen de zona franca, orientada más hacia grandes operadores económicos que hacia el fortalecimiento del aparato productivo nacional y las economías fronterizas.
Apunta que hoy, más de 13 mil comerciantes dependen directamente de la dinámica comercial fronteriza y esto impacta de manera indirecta a más de 100 mil personas en las provincias de Jimaní, Elías Piña, Dajabón y Pedernales, entre familias, transportistas, trabajadores informales, productores agrícolas, suplidores y pequeños negocios locales.
Por esto, el PLD considera que cualquier iniciativa orientada a modernizar el comercio con Haití debe partir de un principio fundamental: la modernización no puede significar el desplazamiento de los actores económicos tradicionales de la frontera ni la concentración del comercio en pocas manos.
La República Dominicana necesita modernizar su frontera. Pero modernizar no puede significar sustituir la economía nacional por un modelo de intermediación importadora vulnerable al contrabando, la evasión y la concentración económica.
Por eso, la organización política propone que cualquier proceso de modernización del comercio fronterizo se sustente en cinco principios fundamentales:
1. Protección del comercio fronterizo tradicional y de los pequeños y medianos comerciantes dominicanos.
2. Garantías estrictas contra el contrabando y la triangulación comercial, mediante controles tecnológicos, trazabilidad y supervisión independiente.
3. Participación obligatoria de productores y comerciantes fronterizos en la gobernanza de los puertos secos.
4. Prioridad para productos dominicanos y encadenamientos productivos nacionales.
5. Transparencia absoluta en las concesiones, permisos y operadores autorizados, para evitar monopolios y concentración económica.