Thomas Edwards, un joven de 22 años de Florida, pensó que acudir desnudo y de madrugada a casa de su novia para pedirle matrimonio podía grabar para siempre en su memoria ese día especial.
Thomas se equivocó de casa y llamó a la puerta de un matrimonio que no dudó en llamar a la policía. Al llegar ésta, ante la extraña actitud del joven terminaron disparándole con una pistola de electrochoque y posteriormente arrestado.