Jueves, 14 de febrero, 2019 | 4:31 pm

Persecución penal por Bahía de las Águilas



 

Durante los días navideños el país recibió una noticia que todavía no se ha celebrado todo lo que requiere: la Suprema Corte de Justicia invalidó los títulos de Bahía de las Águilas que estaban en manos de particulares y se le restableció la propiedad al Estado.

Lo de Bahía de las Águilas fue un fraude desde que se concibió la repartición de esas tierras dizque para fines agrícolas, cuando allí no se puede sembrar ningún rubro.

Descubierto el fraude, la hoy fenecida Piky Lora, para entonces Registradora de Título, inició el proceso judicial para recuperar las tierras que le habían sido robadas al Estado.

El entonces Procurador General de la República ofreció una gracia sin precedente: permitir que quien devolviera los títulos obtenidos mediante el fraude sería librado de la persecución judicial.

Pero hubo quienes se propusieron materializar el fraude y forzaron a un largo y agotador proceso judicial en la Jurisdicción Inmobiliaria hasta llegar a la Suprema Corte.

Conocido todo el proceso, no se les puede atribuir buena fe a esas personas, por tanto es de rigor que el Ministerio Público inicie acciones penales contra los envueltos y que sean los tribunales que decidan si estos pueden librarse utilizando algún tecnicismo.