Santo Domingo. – ¿Qué ocurre cuando los olvidos dejan de ser ocasionales? ¿Qué pasa cuando comienzan a repetirse, a formar parte de la vida cotidiana y a poner en duda eso que durante años parecía inamovible? Estas interrogantes son señales de la pérdida de la memoria que suelen resolverse con una risa y un “se me olvidó”.
Sobre esta realidad, entre el humor, la emoción y la incertidumbre, gira la obra “Perdida Mente”, autoría de los dramaturgos argentinos Mariela Asensio y José María Muscari, que llega por primera vez a República Dominicana bajo la dirección de Carlos Espinal y con la magistral actuación de Cecilia García.
La historia y sus personajes
En el centro de la trama está María Inés Quintana (Cecilia García), una jueza acostumbrada a tener el control. Su profesión la ha colocado durante años en el lugar de quien decide, ordena y resuelve. Sin embargo, hay una situación ante la cual su autoridad comienza a ser insuficiente: su propia memoria.
Los primeros síntomas parecen pequeños: una confusión, una palabra que no sale cuando debería, un dato que se desvanece. Eso que inicialmente podría interpretarse como un descuido empieza a dimensionarse, por lo que decide reunir a las mujeres que ocupan un lugar fundamental en su vida. Lo que comienza como una reunión familiar se convierte en un viaje por los recuerdos, los afectos y las heridas acumuladas.
Mientras María Inés intenta comprender qué está ocurriendo en su mente, los demás personajes también se enfrentan a sus propias verdades:
- Olga Bucarelli como Sirley, la trabajadora de la casa.
- Pachy Méndez como Selva, la abogada de la familia.
- Laura Rivera como Isabela Quintana, la hija de la protagonista.
Del Gran Teatro del Cibao a Santo Domingo
Después de su exitoso estreno en la Sala Julio Alberto Hernández del Gran Teatro del Cibao (en Santiago de los Caballeros, donde el elenco fue despedido con un prolongado aplauso), la propuesta escénica continúa su recorrido para presentarse en la Sala Ravelo del Teatro Nacional Eduardo Brito.
La obra subirá a escena este viernes 18 y sábado 19 de septiembre, a las 8:30 p. m., ofreciendo al público la oportunidad de acercarse a una historia que tiene en la memoria uno de sus dramas más neurálgicos.
El humor como puerta de entrada
El deterioro cognitivo y el Alzheimer no suelen asociarse con la risa. Sin embargo, “Perdida Mente” apuesta por el humor como una manera de aproximarse a una realidad que puede resultar dolorosa y que cada vez está más presente en nuestra sociedad.
La finalidad no es convertir la enfermedad en motivo de burla, sino encontrar en el teatro una vía para hablar de ella sin la solemnidad de un consultorio o una charla médica. Como destaca Cecilia García, la obra consigue acercar al público a un tema complejo a través de una historia profundamente humana, capaz de provocar risas, emociones y preguntas inevitables sobre la memoria, los vínculos y el paso del tiempo.
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