El base francés Tony Parker, de los Spurs de San Antonio, fue sometido ayer a un examen de resonancia magnética que confirmó que sufre un ligero tirón muscular en la pierna derecha, pero no le impedirá jugar el cuarto partido de las finales de la NBA contra los Heat de Miami.
Parker dijo tras conocer los resultados del examen médico que espera recuperarse lo suficiente para hoy estar de nuevo con sus compañeros en el campo del AT&T Center, de San Antonio, cuando dé comienzo el encuentro.
Los Spurs, que la pasada noche ganaron por paliza de 113-77, tienen ventaja de 2-1 en la serie al mejor de siete.
Los resultados de los exámenes mostraron que Parker sufre un tirón del nivel uno y aunque será examinado de nuevo hoy, Parker dijo que las noticias que recibió eran buenas. Nada más concluir el tercer partido, en el que Parker aportó seis puntos y ocho asistencias después de jugar 27 minutos, reconoció que tenía el ligero.
leídas