Los empresarios de San Francisco Geoffrey Woo y Michael Brandt inventaron una revolucionaria forma para que los amantes del café tengan su dosis diaria de cafeína por la mañana temprano: cubos masticables de cafeína.
Cada cubo (del tamaño de un bocado) es el equivalente a 35 calorías, aproximadamente la mitad de beber una taza de café.
Así que si se te hace tarde, y no tiene tiempo para preparar una taza de café fresco, basta con ingerir dos cubos.