Benedicto XVI declaró ayer, en un mensaje dirigido al 15º Congreso Eucarístico internacional que concluye en Dublín, que los religiosos pedófilos socavaron la credibilidad del mensaje de la Iglesia, quebrantando de manera terrible la fe de los creyentes.
En un mensaje de tono especialmente duro, refiriéndose en concreto a los casos de pedofilia registrados en la Iglesia irlandesa, el Papa afirmó que la gratitud y la alegría de la historia tan grande de fe de los irlandeses se han visto recientemente conmocionadas de una manera terrible al salir a la luz los pecados cometidos por sacerdotes y personas consagradas contra personas confiadas a sus cuidados.
El Papa también pidió que se respeten los derechos de los refugiados y de los desplazados, víctimas de los conflictos armados en el mundo.