Santo Domingo.-A propósito de la celebración del Lunes amarillo en demanda del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la Educación, la ausencia de este color entre los empleados del Palacio Nacional fue evidente.
Los servidores se cuidaron de no usar ninguna prenda o pieza amarilla, con el objetivo de no ofender a sus patronos ni al Gobierno.
En los diferentes departamentos de la Casa de Gobierno se veían colores de todo tipo menos el del sol.
En ese sentido, algunos empleados que prefirieron el anonimato manifestaron que el hecho no debe reprocharse, porque como dicen por ahí, la necesidad tiene cara de hereje, y aunque no nos prohibieron vestirnos así, preferimos no hacerlo, porque no podemos predecir la reacción que tendrían los jefes.