Padre Mario Campusano llama a frenar la violencia y pide que los disparos policiales sean el último recurso

  • El vicario episcopal de Pastoral Familia y Vida advierte sobre el aumento de la violencia intrafamiliar, los feminicidios y la delincuencia; reclama mayor prevención, formación policial e inversión social para garantizar la seguridad ciudadana

Santo Domingo.- Ante el panorama de violencia, delincuencia e inseguridad ciudadana que enfrenta República Dominicana, el padre Mario de la Cruz Campusano, vicario episcopal de Pastoral Familia y Vida de la Arquidiócesis de Santo Domingo, llamó a fortalecer las políticas de prevención, mejorar la preparación de los organismos de seguridad y promover una cultura de respeto a la vida, al considerar que la violencia que afecta al país requiere respuestas que vayan más allá de las acciones represivas.

Campusano expresó su preocupación por el incremento de la violencia doméstica, intrafamiliar y social, así como por los feminicidios y los hechos delictivos, al señalar que el deterioro de los valores familiares y la falta de formación dentro de los hogares inciden directamente en el comportamiento de las personas y en la convivencia colectiva.

“Como esté la familia, estará la sociedad”, sostuvo el sacerdote, al considerar que el fortalecimiento del núcleo familiar debe ser una prioridad para enfrentar problemáticas que repercuten en la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos.

Asimismo, hizo un llamado a los medios de comunicación, las instituciones públicas, las organizaciones sociales y las comunidades religiosas a involucrarse activamente en la promoción de valores y la formación de las familias como parte de una estrategia para reducir la violencia.

Pide que los intercambios de disparos sean el último recurso

Al referirse a los enfrentamientos armados entre agentes policiales y presuntos delincuentes, Campusano consideró que las autoridades deben fortalecer la preparación de los organismos de seguridad y priorizar los mecanismos de prevención, a fin de evitar que las intervenciones policiales terminen en derramamientos de sangre.

El vicario episcopal sostuvo que el uso de armas de fuego no debe convertirse en la primera respuesta ante situaciones de conflicto, sino que debe reservarse para circunstancias extremas en las que resulte estrictamente necesario proteger vidas.

“Que el disparo sea la última opción, porque haya alguien que esté amenazando la paz social o toda una sociedad; tiene que ser lo último, pero no lo primero”, enfatizó.

En ese sentido, planteó la necesidad de capacitar continuamente a los agentes policiales y militares, fortalecer sus habilidades para manejar situaciones de riesgo y garantizar que sus actuaciones estén orientadas a enfrentar la criminalidad sin agravar los conflictos ni aumentar el sufrimiento de las familias.

Considera que la reforma policial debe continuar

Al abordar la responsabilidad del Gobierno, el Ministerio de Interior y Policía y la Policía Nacional frente a la delincuencia, Campusano reconoció que se han puesto en marcha iniciativas para transformar los organismos de seguridad, entre ellas la reforma policial, pero consideró que todavía no se han alcanzado los resultados esperados.

“Hay que seguir trabajando para lograr tener el éxito deseado, que no lo tenemos; hay que seguirlo buscando”, manifestó.

El religioso insistió en que la transformación de los cuerpos policiales y militares debe mantenerse como una prioridad, mediante programas permanentes de capacitación, preparación y prevención que permitan responder de manera adecuada a los desafíos de la seguridad ciudadana.

Sostuvo que combatir la delincuencia no debe limitarse a los operativos y las acciones represivas, sino que requiere una estrategia integral que combine la protección de la ciudadanía, la formación de los agentes y el respeto a la vida.

Los antivalores y la crisis familiar como factores de violencia

Al identificar algunas de las causas que inciden en la violencia que afecta a la sociedad dominicana, Campusano señaló que los antivalores constituyen uno de los principales factores que deben enfrentarse con mayor determinación.

Explicó que la violencia, la delincuencia, los feminicidios y las dificultades relacionadas con la salud mental requieren respuestas que no se limiten a las acciones policiales, sino que también contemplen la educación, la orientación familiar y la prevención desde los hogares.

En ese sentido, destacó el trabajo que desarrolla la Pastoral de Familia mediante cursos, talleres y diplomados dirigidos a fortalecer la formación de padres, madres e hijos.

Asimismo, informó que tienen previsto iniciar un nuevo diplomado para continuar promoviendo la convivencia familiar y la práctica de valores.

“Cuando crece la fe, disminuye la maldad”, expresó, al considerar que el acercamiento a Dios y la formación espiritual pueden contribuir a una transformación positiva de la sociedad.

El vicario episcopal también puso sobre la mesa la responsabilidad del Estado en la prevención de la violencia, al considerar que la seguridad ciudadana debe estar acompañada de políticas sociales que garanticen mejores oportunidades para las familias dominicanas.

Advirtió que muchos hogares carecen de los recursos necesarios para garantizar la educación de sus hijos, facilitarles el acceso a las universidades y ofrecerles espacios de recreación y sano entretenimiento.

Sostuvo que estas limitaciones pueden aumentar la vulnerabilidad de niños y jóvenes frente a conductas delictivas, por lo que insistió en la necesidad de ampliar las políticas públicas dirigidas a los sectores más necesitados.

También cuestionó que, pese a los indicadores oficiales sobre la reducción del hambre, todavía existen numerosas familias que enfrentan dificultades para llevar alimentos a sus hogares.

“Hay que ir donde la gente que tiene hambre, que son muchos”, manifestó, al reclamar que los programas sociales lleguen efectivamente a las comunidades que más los necesitan.

Campusano reiteró que frenar la violencia en el país exige el compromiso conjunto de las autoridades, los organismos policiales, las familias y los distintos sectores sociales, mediante acciones que prioricen la prevención, la formación y la protección de la vida.

También puedo prepararte una segunda versión con un enfoque todavía más fuerte en los cuestionamientos a la actuación policial y la reforma de la Policía Nacional.

Sobre el autor

Eymi Silvestre

Periodista del área económica.