Ola de violencia en mundo árabe hace caer las bolsas y dispara al petróleo
LONDRES.- La ola de violencia en el mundo árabe y, en particular Libia, ha hecho temblar las bolsas asiáticas y europeas, en fuerte retroceso el martes, mientras que los precios del barril continuaban subiendo por los temores que suscitan el abastecimiento de gas y petróleo.
Tokio (-1,78%) y Hong Kong (-2,11%) cayeron al cierre, y París (-1,54%), Londres (-1,11%) y Francfort (-0,50%) registraban bajas hacia las 11h00 GMT.
De su lado, los mercados norteamericanos han estado preservados hasta el momento por el cierre de las bolsas a raíz de un feriado nacional (President’s Day).
La primera fuente de preocupación es el petróleo, que alcanzó niveles inéditos desde 2008, a raíz principalmente de la situación en Libia, uno de los principales productores de oro negro en África, que hace planear una amenaza directa sobre el abastecimiento.
En Londres, el barril de Brent del mar del Norte se negociaba a 106,80 dólares hacia las 11H00 GMT, tras haber alcanzado 108,57 dólares por la mañana, su nivel más alto desde septiembre de 2008.
El principal contrato de Nueva York, el tipo light sweet, para entrega en marzo, conocido como West Texas Intermediate, tocó un máximo de 94,49 dólares, 7,88 dólares más que el viernes pasado, antes de bajar un poco.
El precio de la canasta de 12 calidades de petróleo crudo utilizado como referencia por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) superó el tope de los 100 dólares por primera vez en dos años y medio, alcanzando los 100,59 dólares, según un comunicado difundido el martes por el cártel.
La OPEP afirmó el martes vigilar la evolución de la situación en Libia, uno de sus principales países exportadores, y dijo estar lista para actuar "en caso de ser necesario.
"Los disturbios en Libia preocupan particularmente por una serie de razones, incluida la aparente determinación del régimen de usar la fuerza extrema para aplastar a la oposición", dijo el analista Julian Jessop de Capital Economics.
Libia es el primer gran exportador de petróleo al que se han propagado las protestas iniciadas en Túnez y en Egipto, y el primero que registra "significativos trastornos en la producción de crudo", agregó.
La situación en el mundo árabe ha creado una reacción en cadena en el mundo económico.
Además de la parálisis de las economías de los países concernidos -turismo en claro retroceso, bolsas y bancos cerrados durante días-, afecta también a las empresas extranjeras implantadas en el norte de África.
Frente a la violenta revuelta y la represión del régimen en Libia, varias compañías petroleras instaladas en ese país -como la británica BP, la francesa Total, la italiana ENI, la española Repsol, la noruega Statoil y las alemanas Wintershall y RWE Dea-, comenzaron a evacuar a sus asalariados.
Otro daño colateral de la situación era la baja del euro ante el dólar, en un mercado cambiario volcado a las divisas refugio, como la moneda norteamericana, el oro o el franco suizo.