Miami, Florida.-En poco menos de un mes, puntualmente entre el 21 y el 22 de marzo, llegará a La Habana el presidente de los Estados Unidos Barack Obama. Coincidentemente en tiempo y espacio la visitarán los Rays de Tampa , para efectuar por lo menos un partido amistoso contra la selección antillana.
Ambos acontecimientos convertirán a Cuba durante esos dos días en centro de la atención mundial.
Desde la óptica deportiva, los Tampa Bay tomarán la estafeta de los Orioles , único equipo de las mayores que después de 1959 ha realizado una serie amistosa (en 1999) ante la selección cubana, para en claro acto de diplomacia continuar acercando las posiciones del gobierno de La Habana y la Major League Baseball (MLB).
El doctor Antonio Castro, hijo de Fidel y sobrino de Raúl, actual gobernante cubano, dijo: “las leyes de EU impiden a los cubanos jugar en las GL sin romper con su país.
Y tienen que romper los lazos con Cuba. Porque dicen que el dinero que gana un jugador de béisbol podría beneficiar a La Habana. Es una locura, cree Castro. En los últimos años decenas de peloteros cubanos han desertado buscando establecerse en las GL.