Obama pide no vincular ley de recorte fiscal a oleoducto
WASHINGTON.- El presidente Barack Obama advirtió a los republicanos en el Congreso que rechazará cualquier esfuerzo por vincular la extensión del recorte al impuesto sobre nóminas con asuntos ajenos, incluyendo la aprobación de un polémico oleoducto entre Estados Unidos y Canadá.
"Si al recorte del impuesto sobre nóminas se le vinculan una serie de asuntos que no estén relacionados con asegurarse que los impuestos al pueblo estadounidense no suban el 1 de enero, entonces es algo que no voy a aceptar", afirmó Obama el miércoles luego de reunirse con el primer ministro canadiense Stephen Harper.
Obama no amenazó con un veto, pues dijo que no cree que los legisladores dejarán que las cosas lleguen hasta ese punto.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, y otros líderes de su partido han presionado a Obama para que apruebe el proyecto del oleoducto por considerar que podría crear los muy necesitados empleos en Estados Unidos.
Y han sugerido agregar una cláusula, diseñada para que se acelere la construcción del oleoducto, a un proyecto de ley que extiende el recorte del impuesto sobre nóminas. Dicho recorte expirará a fin de año. Si no se extiende, la Casa Blanca dice que la familia promedio estadounidense pagaría 1.000 dólares más al fisco.
Al igual que con esa extensión fiscal, el oleoducto se ha convertido en un asunto político muy difícil para Obama, quien se arriesga a enfadar a sus seguidores ambientalistas y perder contribuciones para su reelección por parte de algunos colaboradores liberales en caso de aprobarlo.
El Departamento de Estado, que ha estado supervisando el estudio del proceso, decidió el mes pasado retrasar hasta el 2013 una decisión sobre si se procede con el oleoducto o no, después de la elección presidencial.
La postergación busca permitir que el desarrollador del proyecto defina alguna manera de evitar que pase por la región Sand Hills de Nebraska, una región con un ecosistema delicado que provee agua a ocho estados cercanos.
La medida no fue recibida con entusiasmo en Canadá, que ve el proyecto como algo crucial para su economía. Grupos laborales en Estados Unidos, al igual que los legisladores republicanos, también quieren el oleoducto y lo ven como una manera de generar empleos.
Con Harper a su lado, Obama negó que el retraso tenga motivos políticos, y dijo que es importante que los canadienses comprendan la necesidad de asegurar que todas las cuestiones alrededor del proyecto del oleoducto sean entendidas adecuadamente, en especial el impacto ambiental y lo relacionado con la salud y la seguridad.
leídas