Damasco.-Al menos 55 personas murieron y 372 resultaron heridas ayer, en dos ataques suicida con coche bomba que sembraron el pánico y la desolación en un barrio de Damasco, donde no había habido un ataque tan cruento en los 14 meses de violencia interna en Siria.
El régimen, en una carta al secretario general de la ONU Ban Ki-moon, aseguró que "estos crímenes muestran que Siria es objetivo de un ataque terrorista lanzado por organizaciones apoyadas financieramente y armadas por partidos que apoyan estos actos terroristas", informó la agencia estatal SANA.
En la misiva, las autoridades también culparon, sin citarlos, a "medios de comunicación que incitan la violencia" de estar detrás de los ataques.