Nueva visión del sacramento para el mundo de hoy VIII- ¿Por qué ya los jóvenes no entran en el seminario?
Los que están han sido reclutados a una edad muy temprana y en realidad escogieron esa vida antes de llegar a la madurez mental, de modo que cuando lleguen a hacer su primera decisión adulta puede ser que sea demasiado tarde.
Estos jovencitos (adolescentes) así reclutados son los que dan el tono de ligereza que se encuentra en los seminarios. Son jóvenes pobremente motivados, que ni siquiera saben a dónde se dirigen o lo que realmente quieren.
Las campañas o jornadas vocacionales no son del todo satisfactorias y los que van son por lo general adolescentes con muy poca motivación.
Además, como ven a muchos sacerdotes adultos o de edad madura, no les llama la atención ser como ellos son.
Antes el sacerdote se presentaba como un hombre importante en la sociedad.
Hoy hay muchos que le disputan ese papel y en alguna sociedad son rechazados.
Antes el sacerdote se presentaba con una aureola de ciencia, hoy el sacerdote sabe muy poco de técnicas modernas.
Hoy el sacerdote es un hombre de templo dotado únicamente de poderes mágicos. Y lo mágico y el misterio no son aceptados en la sociedad de hoy.
La problemática es que hoy hay demasiados sacerdotes amargados, ajenos, de mal trato.
No somos ejemplos de paciencia, ni de caridad, ni de oración, ni de desinterés, ni de vida pobre y sacrificada.
Somos hombres con poderes espirituales y la gente nos ve como policías, sargentos de una organización que es tanto temida como amada.
Hay muchos malos ejemplos de sacerdotes que giran su vida alrededor del templo, y la vida de los hombres gira alrededor de otras cosas.
Los sacerdotes más activos y que más se identifican con el pueblo los vemos enviados a otra parte o los vemos abandonar el sacerdocio, y se ve que lo han hecho por ser como son y por hacerles la vida imposible, tanto los superiores como los compañeros. Los jóvenes que ven esto dicen: yo no me voy a meter ahí.
Si el modelo es Cristo, ¿por qué someter a un sacerdote a un camino largo de deshumanización? Cristo, en cambio, para redimir a la humanidad se hizo hombre, se portó como hombre real. ¿Por qué el sacerdote para servir a sus hermanos tiene que deshumanizarse?
¿Por qué tiene que apartarse de los hombres? Vestirse desigual a los hombres, no frecuentar lugares normales de los hombres, no tiene una familia como los demás hombres y estar siempre sobre sí para que en sus acciones de cada día no aparezca el hombre.
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