No se deben normalizar: psicólogo alerta sobre relaciones desiguales entre adolescentes y adultos

  • Cómo cambia la vida de una adolescente cuando comienza a convivir con adulto en una relación, y que llamado hace ese experto a los padres a propósito del caso de Abril

Relaciones entre adultos y menores.
Relaciones entre adultos y menores. Fuente externa.

El aumento de casos de adolescentes que conviven con adultos continúa generando preocupación social y psicológica debido a las consecuencias emocionales, conductuales y mentales que este tipo de relaciones puede provocar en las menores de edad.

Especialistas advierten que detrás de muchas de estas uniones existen factores económicos, culturales y emocionales que llevan tanto a las adolescentes como a sus familias a normalizar relaciones marcadas por una evidente desigualdad de poder y dependencia afectiva.

El psicólogo clínico, Edwin José Otañez, explicó que durante generaciones este tipo de vínculos fue considerado normal en algunos entornos sociales, lo que ha contribuido a minimizar los riesgos reales que enfrentan las menores. “El problema es que esa normalización invisibiliza los riesgos emocionales, psicológicos y hasta legales que enfrenta la adolescente, colocándola en una relación desigual de poder donde el adulto suele tener control económico, emocional y social”, explicó.

No se deben normalizar: psicólogo alerta sobre relaciones desiguales entre adolescentes y adultos
Edwin José Otañez Lazala, psicólogo Clínico

El también experto en psicología forense indicó que muchas adolescentes llegan a defender este tipo de relaciones porque se encuentran en una etapa de construcción de identidad, búsqueda de aceptación emocional y necesidad de sentirse comprendidas. Según explicó, algunos adultos desarrollan dinámicas de manipulación emocional donde hacen sentir a la menor “más madura”, “especial” o incomprendida por su familia, generando dependencia afectiva y aislamiento emocional.

Muchas veces la menor interpreta la atención, protección o aparente madurez del adulto como amor genuino”, aseguró Otañez, al tiempo que señaló que el temor a perder afecto, influye en que muchas adolescentes permanezcan en estas relaciones.

Asimismo, señaló que una de las principales señales de alerta son los cambios drásticos en la conducta y dinámica social de la adolescente, entre ellos el aislamiento de amistades y familiares, el abandono escolar, la dependencia emocional hacia la pareja adulta, la irritabilidad constante y la pérdida de intereses propios de su edad.

No se deben normalizar: psicólogo alerta sobre relaciones desiguales entre adolescentes y adultos

De igual manera, advirtió que existen indicadores verbales y no verbales que pueden evidenciar violencia psicológica dentro de la convivencia. “La violencia psicológica suele comenzar de forma silenciosa y progresiva, afectando profundamente la autonomía y la salud mental de la adolescente”, afirmó el especialista. Entre las señales de alarma mencionó frases como: “Él se molesta si hablo con otras personas”, “Sin él no puedo hacer nada” o “Él controla mi dinero o mis cosas”, además de miedo constante, baja autoestima, aislamiento social y dependencia económica total.

En ese sentido, el psicólogo recomendó que, si la adolescente ya se encuentra conviviendo con el adulto, la intervención debe realizarse de forma integral, cuidadosa y sin revictimizar a la menor, incluyendo apoyo psicológico especializado, protección institucional y fortalecimiento de los vínculos familiares.

Finalmente, hizo un llamado a los padres a no ignorar los cambios emocionales o conductuales de sus hijas y evitar reaccionar únicamente con confrontación o violencia. “Lo primero es evitar respuestas impulsivas basadas únicamente en gritos, amenazas o violencia, porque eso puede reforzar el aislamiento emocional de la adolescente y acercarla más al adulto”, manifestó. “El mayor llamado a los padres, es no minimizar las señales de alarma. Muchas veces los cambios emocionales, el aislamiento o las relaciones desiguales comienzan silenciosamente”, concluyó.

Sobre el autor

Yasmin Lazala