No se casó hasta operarse los pechos

La británica Rochelle Bathew no estuvo nunca a gusto con el tamaño de su busto, y menos aún después de amamantar a sus dos hijos. Entró en depresión y se odiaba a sí misma.26_Cartelera_12_3,p01

Aún con todo esto, su pretendiente, Ryan, le pidió contraer matrimonio.

Ella aceptó, pero con una condición: operarse el pecho.

La operación, que costó cuatro mil libras esterlinas, unos cinco mil euros, devolvió la sonrisa a la británica.

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