No importa perder

No importa perder

No importa perder

Ana Blanco

No siempre se gana. Esta es una lección muy dura la primera vez que la aprendes. Las demás, vas adquiriendo experiencia y manejando las cosas.

Pero la primera vez es un golpe difícil, ya que siempre crees que con esfuerzo, dedicación y el verdadero deseo de hacer algo, lo vas a lograr. Pero no es así. Y hoy puedo decir que es algo bueno. Perder te enseña a ganar, de otra manera.

Pensarán que es un juego de palabras, pero si se paran a observar cuando pierden, reaccionan, siempre. Y después de dejar el orgullo herido a un lado empiezas a analizar y darte cuenta de que hay otras oportunidades, que haberlo intentando ha sido un camino lleno de aprendizajes y que estás más preparado para la siguiente vez que pierdas.
Todo en la vida debe ser un equilibrio, hasta las batallas perdidas son necesarias para valorar aún más las ganadas y para darte cuenta de que eres capaz de salir hacia delante en cualquier situación.

Nos venden siempre la imagen de triunfo, cuando eso al final no es tan importante, lo que debe primar siempre es lo que queda entre tomar la decisión y llegar a la meta.

Me explico: el proceso. Todo lo que hagas en ese camino te va a definir, formar, aportar o restar, porque no importa cuando comiences, ni siquiera cuando acabes, importa lo que hagas durante el trayecto que es lo que al final te va a quedar.

Habrá muchos comienzos, habrá muchos finales, pero recorridos que se repitan es difícil.
Así que la próxima vez que no ganes, párate a analizar ese camino y te darás cuenta que todo habrá merecido la pena, porque estarás listo para el siguiente paso.
Y un último punto: disfruta cada momento del camino.