Santo Domingo.- El sector empresarial formal dominicano mantiene un importante movimiento de apertura y cierre de establecimientos. Entre 2020 y 2025, 26,205 empresas dejaron de operar de manera definitiva, mientras que durante ese mismo período se registraron 82,491 nuevas aperturas, para un balance neto positivo de 56,286 establecimientos.
Los datos están contenidos en el Directorio y Demografía Empresarial Formal (DyDEF) de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que permite observar la dinámica del tejido empresarial formal del país.
Sin embargo, detrás de este balance estadístico favorable persisten cuestionamientos sobre las condiciones en las que operan los negocios, especialmente los de menor tamaño.
Al participar en el Almuerzo semanal del Grupo de comunicaciones Corripio, el precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, atribuyó parte de las dificultades que enfrentan los comercios a lo que considera una falta de respuesta del Estado ante la competencia de grandes establecimientos de capital chino.
García calificó de “irresponsable” la actitud del Gobierno frente a lo que describió como una proliferación de negocios que, según su planteamiento, afectan al comercio local mediante prácticas de dumping.
Microempresas: las que más abren y también las que más cierran
Las microempresas continúan siendo el principal componente de la dinámica empresarial, pues el segmento, integrado por negocios de uno a 10 empleados, concentró en 2025 la mayor cantidad de aperturas y cierres.
De acuerdo con los datos de la ONE, 13,690 de las 14,458 empresas que iniciaron operaciones ese año eran microempresas, equivalente al 94.6 % del total.

Pero ese mismo segmento también concentró 5,327 de los 5,784 cierres registrados en 2025, es decir, el 92.1 %.
La diferencia evidencia una realidad característica de este tipo de negocios: las microempresas representan la puerta de entrada de muchos emprendedores al mercado formal, pero al mismo tiempo tienen una mayor exposición a los cambios en los costos, la demanda y las condiciones de competencia.
En contraste, las empresas grandes con más de 151 empleados mostraron una mayor estabilidad. Durante 2025 registraron 17 cierres, con una tasa de supervivencia superior al 99 %.
El comercio no se detiene y la creación de empleo gana la batalla
El comercio fue la actividad económica con mayor movimiento durante 2025. El sector registró 4,466 aperturas, la cifra más elevada entre las actividades económicas, pero también acumuló 1,819 cierres.
La dinámica empresarial también tuvo un impacto en el mercado laboral, ya que mientras los cierres registrados durante 2025 representaron la pérdida de 36,926 empleos formales, las nuevas empresas generaron 56,191 puestos de trabajo, para un saldo positivo de 19,265 empleos.
La creación de estos puestos se concentró principalmente en los principales centros urbanos del país, entre ellos el Gran Santo Domingo, el Distrito Nacional y Santiago.
Restaurantes: un negocio de alta rotación
En sectores como la gastronomía y el entretenimiento, empresarios y representantes gremiales reconocen que la apertura y cierre de establecimientos forma parte de una dinámica particularmente intensa.
Desde el sector gastronómico y de entretenimiento, los directivos y empresarios coinciden en que la supervivencia comercial en República Dominicana enfrenta retos estructurales complejos.
Por un lado, Juan Bancalari sostiene que la alta rotación es parte intrínseca del mercado: "En este sector es habitual la rotación de negocios: por cada restaurante que cierra, otro abre sus puertas como parte de la dinámica natural de la competencia".
Desde la Asociación Dominicana de Restaurantes (ADERES), su presidente, Giancarlo Bonarelli, advierte, sin embargo, que el sector enfrenta una combinación de factores que presionan su rentabilidad, entre ellos el incremento de los costos operativos y la presión sobre el consumo.
La situación se refleja en el cierre definitivo de establecimientos con años de presencia en el mercado dominicano, así como de otros negocios vinculados a la oferta gastronómica, cultural y de entretenimiento.
En los negocios nocturnos la cosa es peor
En el sector de entretenimiento nocturno, el diagnóstico es todavía más preocupante.
Junior González, presidente de la Unión Dominicana de Centros Nocturnos y Diversión (UDCEND), cuestionó la visión optimista sobre el comportamiento del mercado y aseguró que una parte importante de los negocios atraviesa una situación financiera crítica.
"Dentro del marco del orden y las restricciones vigentes, un altísimo porcentaje de los negocios está prácticamente en quiebra", afirmó González.

El dirigente gremial sostuvo además que ha recibido llamadas de empresarios de zonas como Boca Chica que buscan vender sus establecimientos debido a las dificultades para mantenerlos operando. Entre los negocios que, según dijo, estarían en esta situación figuran discotecas y restaurantes.
Hebrard: la gastronomía es un sector de alta rotación
Una lectura diferente ofrece el economista y consultor empresarial Henri Hebrard, quien explicó que los negocios de comida se encuentran entre las actividades con mayor rotación debido, entre otros factores, a las tendencias de consumo y al elevado nivel de competencia.
Hebrard también señaló que mantener un establecimiento dedicado a la venta de alimentos y bebidas implica costos elevados, mientras que el poder adquisitivo de los consumidores constituye otro elemento que determina la viabilidad de estos negocios.
A su juicio, el comportamiento de los precios de los alimentos y los reajustes salariales reflejan parte de las presiones inflacionarias que enfrenta el sector.
No obstante, consideró que existe desinformación en torno a la idea de que están cerrando más negocios de los que se crean, pues las estadísticas oficiales muestran que, al menos en términos agregados, las aperturas superan ampliamente los cierres.
Los datos de la ONE muestran que el cierre de empresas no significa necesariamente una contracción del tejido empresarial. Entre 2020 y 2025, las nuevas aperturas superaron en más de tres veces los cierres registrados.

La fotografía, sin embargo, cambia cuando se observa el tamaño de las empresas y determinados sectores. Las microempresas concentran tanto la creación de nuevos negocios como la mayoría de los cierres, mientras actividades como el comercio y la gastronomía experimentan una elevada rotación.
El desafío, por tanto, no parece estar únicamente en abrir un negocio, sino en lograr que sobreviva.