Jueves, 17 de octubre, 2019 | 12:11 am

Narcotráfico envuelve RD y Haití en disputa EU y Venezuela

En operación encubierta de la DEA fueron arrestados dos sobrinos de esposa de Maduro

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Santo Domingo.-República Dominicana y Haití, dos de los grandes beneficiarios del acuerdo de PetroCaribe mediante el cual Venezuela financia parte de su petróleo que les vende a países de la región, han quedado envueltos en lo que se vislumbra como uno de los “match” más intensos que librarán el presidente suramericano Nicolás Maduro y Estados Unidos.

Dos sobrinos de la esposa de Maduro, uno de ellos ahijado del Mandatario y el otro criado como un hijo por su esposa, fueron detenidos en Haití el martes de la semana pasada al llegar de Panamá en un avión privado, en el que se les atribuye movilizarse, para transar una negociación que envolvía el tráfico de 800 kilos de cocaína procedente de Colombia.

Ese vuelo, que inició temprano en la tarde, los llevó desde Venezuela a Panamá y de ahí los transportó a Puerto Príncipe, capital de Haití, donde al poco tiempo de aterrizar fueron arrestados en una operación relámpago que organizó la DEA.

Fueron entregados

Las autoridades haitianas entregaron de inmediato a los dos arrestados, sin tener mucha conciencia de quiénes eran, de lo que se dieron cuenta poco después cuando el gobierno venezolano hizo gestiones para que los detenidos les fueran entregados.

Ya era tarde, cuando eso se gestionaba ya los dos acusados de narcotráfico estaban frente a un juez federal en New York.

Se trata de Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores, ambos sobrinos de Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro. Enfrentan una pena que podría ir entre un mínimo de 20 año y un máximo de cadena perpetua.

La operación antinarcótica llegó hasta República Dominicana, donde las autoridades incautaron 54 paquetes de cocaína y heroína en una embarcación anclada en la lujosa marina de Casa de Campo.

El yate de matricula de Bahamas, bautizado con el nombre “The Kingdom”, fue intervenido cuatro días antes de que se hiciera público, pero se mantuvo en secreto hasta tanto llegaran a Haití los primos Flores.

Tampoco las autoridades dominicanas tenían información a ciencia cierta de quiénes eran todos los implicados y solo se enteraron de los detalles cuando la operación era un hecho consumado.

El reporte que la Dirección Nacional de Control de Drogas suministró en su momento indicaba que la institución “manejaba una información de inteligencia, en el sentido de que en dicha embarcación, anclada en la costa de La Romana, había una indeterminada cantidad de droga, por lo que se procedió, con apoyo a la Armada de República Dominicana, junto al Ministerio Publico, a llevar a cabo un operativo, detectando en su interior dos maletas de color negro con 54 paquetes que se presume es cocaína o heroína”.

Incautación

Informó también que durante la operación fueron apresados dentro del lujoso yate cuatro de sus ocupantes y otras dos personas que estaban fuera de la embarcación. También se les decomisó una jeepeta Ford Explorer, un carro Toyota Yaris, color azul, así como RD$43,450 y 500 dólares a uno y al otro RD$64,000 en efectivo.

Hasta el momento se manejó como una operación cotidiana, pero de repente ha salido a relucir que pudiera ser este el caso más importante para Estados Unidos poder vincular al narcotráfico a círculos cercanos al presidente Nicolás Maduro.

Estados Unidos tiene en la mira al segundo hombre fuerte de venezuela y presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabellos, a quien han querido vincular con el denominado “Cartel de los soles”, llamado así por la supuesta participación de generales de las fuerzas armadas venezolanas (los generales en este país utilizan un sol como insignia).

Bajo protección

El capitán venezolano arrestado ese día en la embarcación por la DNCD se convirtió en testigo de la DEA y actualmente permanece bajo su protección. No se descarta que reaparezca, como testigo, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York donde hoy son procesados los dos millonarios delfines del poder venezolano.

El viernes se conoció de un allanamiento a la mansión de Flores de Freitas en el lujoso complejo turístico Casa de Campo. Allí encontraron otros 80 kilos de cocaína.

La captura de Flores de Freitas, de 30 años, y de su primo Campo Flores, de 29, se dio apenas se bajaron del avión que los traía de Panamá. De inmediato fueron notificados de la orden de extradición y entregados a la DEA.

El procedimiento se cumplió en cuestión de minutos, para evitar que la información se hiciera pública y que los poderosos aliados que tiene el presidente Nicolás Maduro en Haití pudieran reaccionar.

El periódico El Tiempo, de Colombia, publicó que en el expediente aparece que los Flores habrían negociado un cargamento de 800 kilos de cocaína colombiana que pretendían enviar a Estados Unidos en barcos, usando como plataforma en Centroamérica el territorio hondureño. Además, que esos contactos comenzaron en octubre pasado y se mantuvieron hasta la fecha de la captura.

Al parecer los primos Flores mordieron el anzuelo que la DEA lanzó en su contra, en una operación encubierta. En el caso de los Flores, el Departamento de Justicia dice que negociaron la droga en Venezuela con su contacto, que resultó ser en realidad un agente encubierto de la DEA que grabó y fotografió esas citas.

Decomiso de cocaína

Los Flores habrían sido citados en Puerto Príncipe por el agente encubierto para supuestamente realizar el pago por los 800 kilos de cocaína.

El objetivo era conseguir que salieran de Venezuela y así asegurar su envío a EE. UU.
La defensa de los dos venezolanos alega que ellos tenían inmunidad, pues en Puerto Príncipe se habrían presentado con pasaportes diplomáticos.

Efraín Campo, de hecho, había estado entre 2008 y 2011 en un cargo en el parlamento venezolano, por lo que Estados Unidos indica que no se trata de personal diplomático revestido por la protección de la convención de Viena.

La investigación de las autoridades está encaminada ahora a las empresas que figuraban a nombre de Efraín Campo y de Francisco Flores.

El primero, de acuerdo con medios venezolanos y panameños, figura como presidente de la empresa Transporte Herfra S. A., con sede en Panamá.