Murió   joven que no dejó  de crecer

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Cuando Tanya Angus era adolescente en Las Vegas ya se contoneaba por las pasarelas de modas. Medía 1,82 metros (cinco pies y ocho pulgadas).

Al momento de su muerte el lunes, Angus tenía 34 años, medía 2,18 metros (siete pies y dos pulgadas) y pesaba 181,4 kilogramos (400 libras).

Angus fue víctima de una enfermedad rara llamada acromegalia, por la cual no paraba de crecer. Cuando afecta a los niños, el trastorno se conoce como gigantismo. “Mami, no sé por qué tengo esto”, decía Angus, según su madre.

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