Amiama, Gómez, Azua.-¿Y ahora Lisa, quién me va decir por las noches dame mi sábana mami?… ¡Ay, na má me quedan dos, eran cuatro, y yo como pobre los tenía limpios !.
El llanto y la desesperación de Josefa Segura, abuela de los hermanitos Lisandro y Luis Alberto Segura, de 7 y 10 años, que extrañamente aparecieron aquí envenenados junto a su primito Alexander Féliz, de 12 años, se conjugó con los ataques de nervios de otros familiares y amigos que no salían del asombro de esa tragedia, nunca vista en este lugar.
La generalidad de la gente presume que pudo haber manos criminales en el hecho, debido a que en la zona donde ocurrió han encontrado varios animales muertos, los últimos fueron tres cerdos hallados hace poco menos de tres semanas.
Los niños, que acostumbraban a salir a recoger guano para elaborar escobas que vendían a cinco pesos, este martes no pudieron regresar a sus hogares y fueron encontrados a pocos metros con la boca llena de saliva y espuma, síntomas de envenenamiento, que no les permitió hablar con nadie.
La inesperada muerte de al menos dos de ellos, según Maribel Ramírez, una de las vecinas que los auxilió, pudo haberse evitado, pero al llegar a la clínica rural del municipio apenas había un auxiliar de enfermería, (Héctor Manuel Pérez), lo que no permitió siquiera la oportunidad de hacerles un lavado gástrico o estomacal.
El centro sanitario, regularmente, según versiones, está a cargo de un médico residente, el último, un extranjero que terminó su pasantía hace días. Allí hay unas 600 familias que suman más de 3 mil 500 habitantes.
Ante esa dificultad fueron trasladados de inmediato por familiares al Hospital Regional Taiwán de Azua, donde dos llegaron muertos y otro en estado agónico.
De acuerdo con la directora del Instituto Nacional de Ciencias Forenses Regional Azua, ubicado en ese hospital, Ana Sánchez, y el médico legista actuante, Miguel Núñez Gil, se trató de un caso sin síntomas de violencia.
Ambos sospechan de envenenamiento y adelantaron haber hecho estudios del contenido gástrico, de tejidos y líquidos. Los resultados concluyentes de la experticia serán revelados por Patología Forense en la Capital, cuando termine la investigación.
Solidarios y trabajadores
Los tres niños fueron definidos como solidarios, trabajadores e inquietos, que siempre trataban de buscar algo que hacer y hasta cargaban basura para agenciarse algunos pesos y llevárselos a la escuela. Genaro Segura, papá de Lisandro y Luis Alberto, pidió que se investigue a fondo el caso y se haga justicia, al igual que Yubaris Féliz Segura, padre de Alexander. Ambos son albañiles.
Ellos salían siempre por ese lugar, hace poco se encontraron tres puercos envenenados. Por ahí no hay semillas del diablo que envenene a esos muchachos, proclamó entre lágrimas y lamento Genaro.
Los dos hermanitos eran huérfanos de madre, que murió hace cuatro años y procreó cuatro hijos con su padre. El primo, en cambio vivía con su papá Yubaris y dos hermanitas más, ya que éste estaba separado de su esposa Alejandrina Ramírez.
Los niños, que cursaban el segundo y tercer grado en la escuela Amiama Gómez, fueron sepultados en el cementerio en una una tumba de tres compartimientos.