Monturas y jinetes
El Gobierno invirtió casi 160 millones de pesos en el edificio que alojará las oficinas administrativas de la Sedefir, excúseme Midefir, no, perdón, Miderec, que inauguró el pasado martes el presidente Leonel Fernández.
Los problemas en identificar el nombre de esa secretaría, perdón, ministerio, obedecen a que cambió de nombre en unos pocos meses y, definitivamente, eso crea la confusión.
La recomendación es que a esa edificación se le dé el mantenimiento adecuado para evitar que corra la misma suerte de tantas construcciones deportivas multimillonarias que se están cayendo a pedazos, incluso muchas ubicadas en el Centro Olímpico.
No es justo que eso ocurra, a pesar del uso alegre que muchos funcionarios del Gobierno, desbaratados y descascarados económicamente, hasta hace poco tiempo, les dan a los millones que ponen en sus manos. No creo que sea porque piensen pensionarse con sueldos lujosos cuando dejen los cargos, como está ocurriendo en el Cabildo de Santiago, el cual dejarán quebrado hasta el tuétano, con deudas que casi alcanzan los dos mil millones de pesos.
Si se sigue cabalgando al ritmo actual, esas monturas y sus jinetes no llegarán muy lejos, a menos que apliquen sus ya famosas mañoserías.